Informa Ministerio de Educación sobre aprobación de nueva resolución

Foto: Alberto Borrego/http://www.ahora.cu

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En el presente curso escolar se introducen modificaciones en el sistema evaluativo con la aprobación de la Resolución Ministerial 238 del 2014 con el objetivo de perfeccionar las formas y vías de aplicación de los diferentes tipos de evaluación y lograr una atención sistemática y efectiva a las necesidades de cada alumno, ya que evaluar no es solo calificar, es buscar nuevas estrategias para que los objetivos sean logrados por los estudiantes en cada grado y nivel.

Según comprende la nueva resolución: el sistema evaluativo, que norma la nueva resolución, no modifica los principios pedagógicos, didácticos, educativos y psicológicos, que planteaba la resolución anterior, y fue consultado con cuadros, directivos, docentes, estudiantes y con la familia, buscando niveles de interpretación y proyección de acciones para que a través de su correcta aplicación, se alcance el desarrollo intelectual de los escolares.

La información hace énfasis en los siguientes aspectos: en la Educación Primaria se aplican tres formas de evaluación: la sistemática, que es continua a lo largo de todo el proceso y mide el desarrollo alcanzado en objetivos específicos de las diferentes asignaturas; la evaluación parcial que como su nombre la define, mide el logro de objetivos de unidades trabajadas durante una etapa o período y la evaluación final que se aplica a través de pruebas escritas o trabajos prácticos integradores.

La última forma de evaluación es más abarcadora, ya que constata los logros alcanzados y las dificultades en los conocimientos y habilidades de cada signatura, al concluir el curso escolar.

“Como principales modificaciones en el nivel primario, se encuentra la sustitución, en algunas asignaturas, de las pruebas finales escritas por trabajos prácticos integradores. Estos se realizan en las asignaturas El Mundo en que Vivimos de cuarto grado, Ciencias Naturales de quinto grado, Geografía de Cuba, de sexto grado y Educación Cívica en los grados quinto y sexto”.

Esta experiencia ya se aplicó con resultados favorables, como experimentación, en el cierre del curso anterior, lográndose que los estudiantes en equipos, realizaran actividades de estudio que permitieron profundizar en los conocimientos, elaborar un informe de acuerdo al grado y presentar los resultados de forma oral.

La alternativa garantiza, entre otras cosas, que los estudiantes no se enfrenten a un número elevado de pruebas en la etapa final, ya que estos trabajos se presentan y evalúan con anterioridad, a la aplicación de las pruebas finales escritas.

En los grados quinto y sexto, cuando un alumno desaprueba el trabajo práctico integrador, que se aplica como prueba final, tiene el derecho a presentarse a la prueba de revalorización y extraordinario, las que se realizarán de forma escrita, según indica la nueva resolución de evaluación. Esto favorece a los alumnos, pues no tendrían suficiente tiempo para volver a realizar un trabajo práctico, por la necesidad de buscar la información, alcanzar los nexos en los conocimientos, así como elaborar un nuevo informe.

Otra modificación en la evaluación es la introducción del descuento ortográfico en las actividades de evaluación sistemática. Este tiene un carácter educativo, más que calificador, pues persigue que los estudiantes se esfuercen por escribir con corrección y logren una conciencia ortográfica que contribuya a la potenciación de las habilidades comunicativas.

Corresponde a los docentes, de forma permanente y planificada brindar una atención profunda a los estudiantes con errores ortográficos, para que eliminen estos o los disminuyan por etapas.

El descuento ortográfico en este nivel se aplica a partir de cada error ortográfico, sin contar aquellos que se repiten en el texto escrito por los estudiantes. Se descuenta 0,25 puntos por cada error en las evaluaciones parciales, pruebas finales escritas o en los trabajos prácticos integradores. En la evaluación sistemática se descuenta 0,15 puntos por cada error ortográfico.

En el primer ciclo, de primero a cuarto grado, no se realiza descuento ortográfico pues la evaluación es cualitativa, no obstante se tienen en cuenta en las claves de calificación los errores que cometen los estudiantes, para determinar la categoría a otorgar y atender sus necesidades.

En este nivel se mantiene, a partir de cuarto grado, la evaluación del componente educativo al finalizar cada mes, con cierres cualitativos al concluir los diferentes períodos y al cierre del curso escolar. Esta evaluación analiza integralmente a cada estudiante e incluye la valoración de los deberes escolares, en los cuales son importantes las normas de comportamiento y los valores que denota cada acción realizada por el alumno.

Lo más importante en la evaluación escolar, es que esta constituya un motor regulador en el proceso docente educativo, que permite a los estudiantes conocer hasta dónde han llegado en el aprendizaje y formación integral, qué les falta y cómo lo pueden lograr; y a los docentes establecer a tiempo, estrategias de intervención que atiendan desde las siguientes clases, diferencias individuales de los estudiantes, lo que permitirá el vencimiento de los objetivos en cada grado y nivel.

El proceso evaluativo constituye de igual forma-afirma la Resolución 238- una vía para estimular el esfuerzo de los estudiantes y mantenerlos, al igual que a sus familias, informados de los resultados que van alcanzando. Evaluar no es solo medir, es formar.

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