Desde el comienzo de la Revolución los daños del bloqueo imperialista a Cuba se dirigen a múltiples objetivos, entre estos, afectar el desarrollo intelectual, la calidad de vida y la adquisición de habilidades y desarrollo de capacidades de los niños, adolescentes y jóvenes cubanos.
Sin embargo, ante la extrema medida contra el pueblo cubano de las diferentes administraciones estadounidenses, mantenida todos estos años a pesar de ser censurada por la comunidad internacional, el Gobierno y pueblo cubanos se crecieron para mantener la educación para todos y con calidad, y lo que fue más importante aún, la desarrollaron hasta niveles cimeros y actualmente se perfecciona en busca de la excelencia.
El precio en recursos y esfuerzos resulta muy alto, ya que las importaciones de la base material de estudio y de vida de los estudiantes, así como de otros medios imprescindibles para las diferentes enseñanzas, se encarecieron entre un 25 y 30 por ciento más por tener que transportarlos desde países muy distantes de la Isla.
No obstante, las prioridades que el Estado cubano confiere al desarrollo de la educación en términos de presupuesto dedican cada año más del doble de lo que asignaba a esos fines al final de la década de los 80 y principios de los 90 y se realizan esfuerzos adicionales para mitigar los efectos del bloqueo.
Lo anterior tiene su expresión en los diferentes programas de la Revolución presentes en las escuelas que tienen lugar en las diferentes enseñanzas desde el año 2000, como son la presencia de la computación, la electrificación de escuelas en zonas apartadas, los medios audiovisuales y la impresión de libros para completar las bibliotecas escolares; lo que habla, sin dudas, de que todos estos años ha habido una voluntad política para elevar la calidad del proceso docente-educativo.
Sin bloqueo se actualizarían los talleres y laboratorios de los institutos preuniversitarios como requiere la enseñanza práctica de los jóvenes que estudian en esos centros; se sustituirán las calderas y refrigeración para los centros escolares; se eliminaría el déficit de bibliografía, impresos y de otro tipo; también de atlas, mapas y laminarios, y de equipamiento en general de los politécnicos que precisan una actualización constante, así como, la carencia de medios de enseñanza para la preparación de maestros.
En el caso de la educación especial, los alumnos sordos recuperarían la capacidad auditiva con la aplicación de implantes cocleares –dispositivo que constituye una ayuda técnica de tecnología avanzada– indicados para aquellos individuos con una sordera profunda bilateral quienes no pueden ser beneficiados con el uso de prótesis auditivas convencionales. Actualmente se compran en terceros países por lo que resultan muy costosos al no adquirirse en los Estados Unidos.
Escasean también los juguetes didácticos en los círculos infantiles especiales y otros medios imprescindibles en las escuelas para niños con retraso mental, ciegos o con limitaciones físico motoras.
Las leyes Torricelly y Helms Burton.
No satisfechos aún con los resultados de la nefasta política, desde hace varios años el Gobierno norteamericano recrudeció el bloqueo contra Cuba a través de las leyes Torricelly y Helms Burton; la primera fue firmada en 1992 y tiene entre sus principales objetivos cortar de raíz las compras que realizaba Cuba a empresas norteamericanas en otros países, y la segunda, de 1996, establece que los barcos que arribaran a puertos cubanos no pueden hacerlo en los de Estados Unidos durante seis meses.
Normas internacionales referentes a la educación que violan los Estados Unidos con la genocida práctica contra la mayor de las Antillas son la Declaración Universal de los Derechos Humanos, del 10 de diciembre de 1948; el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, del 10 de diciembre de 1966; la Declaración de los Derechos del Niño, del 20 de noviembre de 1959, y la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño, adoptada el 20 de noviembre de 1989.
Cuba eliminó desde hace años el analfabetismo y universalizó la educación básica con calidad para todos, logros que constituyen metas de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco); lo más importante es que el país avanza y se desarrolla cada vez más a pesar del bloqueo.

