La importancia de leer desde la escuela

Danay Rivas, bibliotecaria de la escuela primaria Orlando Pantoja, de Alamar.

Danay Rivas, bibliotecaria de la escuela primaria Orlando Pantoja, de Alamar.

Los niños constituyen desde hace años una buena parte del público que acude a las diferentes sedes de las ferias internacionales del libro. Una vez más así es en la vigésima tercera que se efectúa en el país. El amor por la lectura y los libros nace y se desarrolla, sin dudas, en las escuelas.

La bibliotecaria es esencial en el propósito de inculcar el saludable hábito. Ese es el caso de Danay Rivas Serrano, quien se desempeña como tal desde hace ocho años en la escuela primaria Orlando Pantoja, de Alamar, La Habana del Este.

Con orgullo afirma que su misión en el centro educacional es apoyar el aprendizaje en todos los grados, e inculcar en los alumnos el hábito de la lectura, siendo un ejemplo para ellos, tratando de atraerlos hacia ese mundo hermoso que es la literatura cubana e internacional de todos los tiempos, así como, otros géneros.

Se autodefine como la mano derecha de los maestros y argumenta: “Mi  contenido de trabajo va más allá de eso, ya que también proporciono a los profesores la bibliografía que necesitan para impartir sus clases con calidad, además, de asesorarlos cuando les orientan a los alumnos trabajos investigativos y tareas evaluativas. Con antelación ellos preguntan qué textos pueden consultar sobre el tema”.

La biblioteca constituye un espacio importante dentro del centro docente, por ser un componente del proceso docente-educativo, y como tal se integra en el proceso de enseñanza aprendizaje; proporciona modos, vías y estrategias para desarrollar en los estudiantes habilidades en el uso de la información, a la vez que trabaja en la creación y consolidación de hábitos de investigación, aspecto esencial para su vida estudiantil y profesional.

Agregó que los alumnos de quinto grado se ocupan actualmente en la realización de un trabajo de Ciencias Naturales. “Para ello les entregamos bibliografía sobre el medio ambiente, y específicamente datos sobre la importancia del agua, el Sol y el entorno donde viven”.

Forma parte de su trabajo, también, recomendar a los niños más pequeños que asisten por primera vez a la biblioteca, qué libros leer, cuáles les resultarán más atractivos, y así poco a poco adentrarlos en el mundo de la lectura. “Para ello contamos con un estante que llamamos sencillo, en el que encontrarán autores que abordarán a través de su imaginación, la fantasía que todo niño debe de conocer”.

Otra cuestión que resulta efectiva para atraerlos son las presentaciones de libros que se realizan en el matutino, se menciona al autor y se les lee algunos fragmentos de aquellos que les parecerán más interesantes cuando aprendan a leer.” A la hora del descanso vemos cómo van hasta la biblioteca y piden leer el texto que resultó de su preferencia”.

Erradicar las faltas de ortografía, conocer palabras nuevas, ampliar sus conocimientos, así como, alcanzar un vocabulario más extenso y una mejor expresión, constituyen beneficios que tiene la lectura en los alumnos, según considera la joven bibliotecaria.

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