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Hablar de los círculos infantiles es asociarlo con las mujeres que en 1961 llevaron adelante la genial idea del líder histórico de la Revolución, Fidel Castro, materializada por la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) y su presidenta fundadora Vilma Espín.
Desde sus comienzos esas instituciones tuvieron como objetivo cuidar a los hijos de las miles de féminas que de manera masiva se incorporaron a lo largo y ancho del país al trabajo luego del triunfo de la Revolución.
No es difícil imaginar la alegría de una madre a la que le otorgan una plaza para que su infante asista al círculo infantil. Las razones son múltiples. Una de ellas es que en esas instituciones que atienden integralmente a niños hasta el grado preescolar trabajan educadoras, en su mayoría licenciadas en la especialidad, que propician un aprendizaje desarrollador.
Además, de alto significado fue desde los inicios la tranquilidad que significó para las madres dejar a sus pequeños al cuidado de un personal calificado, y portador de los mejores valores humanos.
La formación integral del pequeño en estas edades abarca cada una de las esferas de su vida, y lo fundamental es su preparación desde el punto de vista emocional, intelectual, de salud, higiénico sanitario, físico y estético.
De manos de las seños, como les dicen a esas profesionales, los niños aprenden los primeros hábitos de higiene y educación formal, conocen valores como la solidaridad, la honradez y la amistad, a la vez que aprenden a valorar y cuidar la naturaleza.
Mientras juegan, aprenden; basta con observarlos y se les ve imitando las más diversas profesiones; entre las preferidas, la de maestra, o haciendo de mamá las niñas, y de papá los niños. Sitio especial en las vidas de varias generaciones de cubanos, que ya de adultos, jamás lo olvidarán.
Los tres primeros círculos infantiles surgieron en La Habana y se nombraron Camilo Cienfuegos, Fulgencio Oroz y Ciro Frías; su construcción fue una tarea de todos, por lo que las personas terminaban su jornada laboral e iban como voluntarios a edificarlos. Desde su creación el 10 de abril de 1961 transcurrieron 57 años.
La propuesta surgió en el acto de clausura de la fundación de la FMC, el 23 de agosto de 1960; el Comandante en Jefe expresó la necesidad de crear instituciones infantiles de nuevo tipo para el cuidado y atención de los hijos de las madres trabajadoras e indicó que está debía ser una tarea de la organización de masas.
Nuevos tiempos traían la emancipación de la mujer, y era evidente desde esos años el decisivo papel que desempeñarían en las diferentes esferas de la sociedad, sobresaliendo en la abnegada atención de los niños en la primera infancia.
