La profesora Ela Fernández Bengochea, después de haber dedicado 49 años de su vida a la pedagogía, asume en estos momentos la responsabilidad de perfeccionar los conocimientos del idioma Español en profesionales de la prensa cubana a través de cursos de postgrado que se imparten en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí (IPJM) de La Habana.
En ocasión de celebrarse este 22 de diciembre de 2013 el aniversario 52 de la exitosa campaña de alfabetización y el Día del Educador Cubano, la profesora Ela consiente en ser entrevistada por uno de sus alumnos.
Relata que cursó la carrera en el Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona, que en su época estudiantil se encontraba ubicado en el recinto de la Universidad de La Habana.
¿Cómo se inició en la vida laboral? “Cuando estaba en la etapa de la práctica docente era alumna ayudante de Gramática y en esa época se fundó el Instituto Superior de Servicio Exterior, hoy Instituto Superior de Relaciones Internacionales. La directora de esa institución solicitó al Pedagógico que algunos alumnos ayudantes hicieran allí sus prácticas docentes. Al concluir fui seleccionada para continuar trabajando en ese lugar, lo que hice por 15 años”.
Alrededor del 1985 se modificó el plan de estudios del Instituto Superior de Servicio Exterior, lo que implicó eliminar las clases de idioma Español para incorporar la materia de computación ¿Qué hizo entonces? “Ya no había espacio para mí, entonces me trasladé para el Pedagógico Varona, donde yo había hecho la carrera. Para ese entonces yo tenía dos títulos universitarios, pues también había estudiado Filología. Allí laboré durante 16 años”.
Cuando apenas faltaban seis meses para arribar a la edad de 55 años, término fijado para la jubilación de las mujeres según la anterior Ley de Seguridad Social se desvinculó laboralmente ¿Por qué? “Porque mi madre estaba muy delicada y debía cuidar de ella. Luego su salud mejoró y tomé decisión de reincorporarme al trabajo en un centro que se encontrara cerca de mi domicilio y lo hice en la Universidad del Deporte, en aquel entonces Instituto Superior de Cultura Física Manuel Fajardo. Allí empecé con la idea de trabajar uno o dos años y terminé por estar 10”.
Entonces hizo efectiva su jubilación, en abril de 2013, pero se vinculó a la Unión de Periodistas de Cuba y al Instituto Internacional de Periodismo José Martí ¿Cómo ocurrió esto? “Fue porque mi amiga y compañera del Pedagógico, María Luisa García, se enfermó. Ella impartía clases a los correctores de la prensa plana y me pidió que la sustituyera, y ya quedé vinculada a este plantel”.
Siempre impartió clases relacionadas con el idioma Español ¿Lo ha hecho por vocación o es que los avatares de la vida la llevaron a eso? “Cuando terminé el nivel preuniversitario ya sabía que quería ser maestra, pero no estaba decidida acerca de la especialidad, pues me gustaba el Inglés, la Biología, la Química, me gustaba mucho también el Periodismo. Al escoger carrera ya me había decidido por las letras pues tuve algunas dificultades con las Matemáticas. Entonces me decidí por el Español”.
Ela Fernández nunca, hasta ahora, había impartido clases a profesionales de la palabra, sino a estudiantes en formación, cuyos intereses no estaban vinculados con la lengua ¿Cómo se siente trabajando con periodistas ya graduados? “Hay que reconocer que los estudiantes del Instituto de Servicio Exterior eran muy destacados y me hacían trabajar mucho, investigar mucho, pues siempre planteaban dudas más allá del contenido del programa docente, pero en la Universidad del Deporte los alumnos no tienen esa motivación”.
“Ahora, trabajando con ustedes, la diferencia es notable, y realmente más que cursos, estos postgrados son talleres, donde los alumnos aportan, es un intercambio constante y eso me ha fascinado. Ha sido una experiencia nueva. Ya había experimentado esto durante un tiempo que trabajé con periodistas en cursos para trabajadores”.
Como persona y como profesional ¿se siente usted realizada o piensa que le queda algo por hacer? “Siempre falta algo… yo pienso que un buen profesor siempre tiene que estar actualizado y para ello hay que investigar constantemente. A mí me gustaría tener tiempo para visitar con frecuencia la biblioteca de la Academia de la Lengua, para estar bien documentada y estoy presta a cualquier postgrado o curso que me aporte nuevos conocimientos. Creo que uno debe estar superándose constantemente”.
Personas como la “profe” Ela Fernández Bengochea merecen el respeto y la admiración de todas las personas, porque quien enseña forja, modela y con ello asciende un peldaño en la escala universal. En ella se hace realidad el pensamiento de José Martí cuando formuló que el maestro es un creador y también cuando aseveró que la educación de una persona se inicia en el mismo instante del nacimiento y no termina sino con la muerte.
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