La jornada por el Día del Educador culminará este 22 de diciembre en Cuba, con el elogio y exhortación al docente en ejercicio, en pos de estar cada día mejor preparado para ser modelo de amor que se multiplique en infinidad de seguidores en la sociedad futura.
Durante más de medio siglo, el Ministerio de Educación en la isla caribeña ha destinado cuantiosos recursos a la preparación de personal calificado para ejercer su autoridad en la formación de valores ético-pedagógicos y prolongar el sueño hecho realidad de una población instruida que renunció a la ignorancia.
Precisamente, la culminación exitosa de la Campaña de Alfabetización en 1961, fue el primer paso para declarar a Cuba Territorio Libre de Analfabetismo e iniciar la compleja labor de preparar el relevo de profesores, que hoy cuenta con 22 escuelas pedagógicas y la garantía ciudadana de un sistema de educación público, gratuito y obligatorio hasta la enseñanza media.
Tras el triunfo revolucionario de 1959, el sector que nunca gozó de amplios recursos, comenzó a transformarse en una prioridad política para el desarrollo de las nuevas generaciones, convirtiéndose en paradigma de justicia para el mundo, pues eliminó la distinción de raza, credo y condición social, instaurando la igualdad de deberes y derechos en la instrucción de cada cubano.
Con numerosas muestras de reconocimiento social, de la familia unida, padres, niños y jóvenes, los educadores en su día, también podrán sentirse más optimistas en su diaria labor, luego de celebrarse este año el Congreso Internacional Pedagogía 2013, como un nuevo golpe asestado a la malintencionada política de bloqueo económico, financiero y comercial de Estados Unidos contra Cuba.
Durante la cita de febrero, en el Palacio de Convenciones de La Habana unos cuatro mil delegados de 45 países hicieron votos por el desempeño de los maestros y profesores en el cada día de la Revolución, los logros experimentados en la educación, la cultura y el deporte gratuitos a todos sus ciudadanos.
Aunque la aplicación de la criminal política yanqui obstaculiza la compra de insumos escolares, materias primas, intercambio de información científica, cultural y deportiva, el gobierno y Estado cubano prioriza estrategias de aseguramiento con reajustes para asegurar en los próximos años una mejor utilización de los recursos humanos y materiales disponibles.
Por solo poner un ejemplo, de no haberse producido estas afectaciones, se hubieran podido adquirir 14 millones de lápices ó 25 millones de estos, como materia prima lista para su terminación en la Isla, que junto a cuadernos de trabajo y libros son distribuidos gratuitamente a los niños y jóvenes que acceden cada año a los centros de enseñanza del país.
Sin embargo, la tenacidad del pueblo hace posible continuar el avance de programas de desarrollo en el sector, y a propósito el Ministerio de Educación insiste en elevar el rigor y efectividad del proceso docente-educativo, además de lograr matrículas en las diferentes especialidades que se correspondan a las demandas del desarrollo de la economía y la sociedad.
Existe, por tanto, la voluntad mayoritaria de acceder a la información más actualizada de cómo se mueve el mundo en materia de enseñanza y compartir experiencias, en aras de un compromiso común de llegar a las masas con nuevos enfoques de participación comunitaria y acceso generalizado a la educación.
Actualmente, la enseñanza en Cuba alcanza todos los niveles, modelo que ejemplifica cómo llegar a los ciudadanos desde edades tempranas, a través de los centros escolares primarios, secundarios, politécnicos, preuniversitarios, el superior en las Universidades, y la enseñanza especializada para los discapacitados, porque en esta Isla los maestros son formadores del hombre nuevo.
