
“La mayor enseñanza que le dejó la Campaña fue resistir y vencer las dificultades; formarse de manera integral y prepararse para la vida”.
A la máster en ciencias Laura Simona Bolívar González, le surgió el amor por el magisterio cuando cursaba el primer grado en una escuela primaria del municipio Jagüey Grande, Matanzas, con el maestro Armando Acuña, quien le enseñó a leer y a escribir.
Ese maestro marcó mi vida, y me hizo sentir amor por la profesión, por el cariño con que nos trataba; nos enseñó las primeras letras, y eso lo recordaré toda la vida,-dice con lágrimas en los ojos, al recordar a aquel docente de sus primeros años de estudiante-.
Cuenta que desde pequeña repasaba a sus familiares y amigos de la escuela: “me levantaba muy temprano en la mañana para preparar las clases que les iba a impartir; al obtener buenas notas me convertí en su repasadora”.
“Me incorporé a la Campaña siendo alumna de séptimo grado; tenía 11 años de edad, y me sentí muy motivada por la nueva experiencia que tenía por delante; alfabeticé en un lugar conocido como Veguitas del Sur, Baracoa, en la provincia de Guantánamo; enseñé a leer y a escribir a dos personas, entrenamiento que me sirvió para mi formación como maestra, profesión a la que dediqué la mayor parte de mi vida”.
“Ellos eran muy humildes, su hogar era un bohío de guano con piso de tierra, cocinaban con leña, y nos bañábamos en el río; por protegerme no me dejaban ir al campo porque consideraban que era un trabajo rudo para una niña; eran condiciones de vida muy duras, pero nos sentíamos felices”.
Indicó que de aquellos meses lo que más recuerda es el amor y el cariño con el que los campesinos los recibieron; no quería que se marcharan al terminar la decisiva tarea; “eso fue muy emocionante para nosotros que éramos unos niños”.
Para Laura Simona, hoy con 68 años de edad, la mayor enseñanza que le dejó la Campaña fue resistir y vencer las dificultades; formarse de manera integral y prepararse para la vida. Al llegar a La Habana se becó y curso los estudios hasta el preuniversitario, para luego hacerse maestra voluntaria en el municipio Arroyo Naranjo.
Actualmente es inspectora, y asesora en la atención a la población en la Dirección Municipal de Educación de La Habana del Este, actividad que simultanea con la de delegada del Poder Popular en la circunscripción 52 del complejo Alturas de Alamar, en propio territorio, responsabilidad que realiza desde hace 16 años.

