La escuela primaria Presidente Salvador Allende, de Alamar, cumplió este 29 de noviembre, cuatro décadas de ser inaugurada por el líder histórico de la Revolución Cubana Fidel Castro, quien la ha visitado en nueve ocasiones.
Al llegar a la institución el visitante se sorprende de manera agradable con los dos grandes murales dedicados a la figura de Allende, gran amigo de Cuba y de Fidel, ubicados uno, en la dirección de la escuela, y el otro en el vestíbulo, pintados por artistas de la plástica de Chile que residen en esa localidad ubicada al este de la capital cubana.
Su director, el Licenciado Fernando Bermúdez Cordero se refirió a las prioridades que tiene el Centro, entre las que figuran, la preparación metodológica de los docentes, vista como una cuestión necesaria para mejorar la calidad de las clases que imparten, que eleva el prestigio del maestro en su trabajo; además, de fortalecer el vínculo de la familia y la escuela.
Dijo que la labor de formación del alumnado está dirigida a que egresen de esa enseñanza como buenos comunicadores, que posean también el dominio de las principales normas de conducta social que les permitan interactuar adecuadamente en la sociedad: “queremos que el estudiante de sexto grado sea integral”-afirmó el directivo-.
Añadió que también resulta importante la constante calificación de los docentes, y el mejoramiento de la calidad de vida de alumnos y maestros en la escuela, para que cada día sea más acogedora.
Graduado en la Universidad de Ciencias Pedagógicas Enrique José Varona, de La Habana, el joven de 32 años de edad, considera que en una institución docente, la labor del director es primordial: “porque es la figura que orienta, controla y dirige todos los procesos educativos que se realizan, está al tanto de la relación del maestro con el estudiante y su familia y conoce el diagnóstico de los trabajadores, con vistas a lograr que la institución funcione de manera óptima”.
La escuela tiene cubierta las necesidades de profesores, y la matrícula es de 642 alumnos, aunque está preparada para tener más de mil; además, posee una piscina y varias áreas deportivas.
Entre los acontecimientos más importantes que recuerda su colectivo está la visita que les hiciera el presidente chileno Salvador Allende en 1972 en su etapa constructiva, quien al elogiarla les dijo que lo que más le gustaba era que estaba abierta, sin cercar, al igual que las grandes alamedas en su país.


