Leía sobre el dramático giro que ha dado la vida de la habanera Mercedes Rico Lamas, quien a pesar de su título de Licenciada en Defectología y el buen salario que devenga en el ejercicio de esa profesión, se vio obligada a echar a un lado todo ello, pues su padre de 81 años “no pudo asistir más a la Casa del Abuelo, como consecuencia de una demencia senil avanzada”.
Historias de vida como las de esta mujer cubana, resultan frecuentes en la Isla, que tiene en el envejecimiento poblacional uno de sus mayores desafíos, de cara a la actualización del modelo económico, consistente en la puesta en práctica de 313 reformas económicas y sociales, aprobadas en el Sexto Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC).
La expectativa de vida al nacer en Cuba resultan alta, dado un sistema de salud de amplia cobertura y de carácter gratuito, lo generará que uno de cada tres cubanos sobrepasará los 60 años en el 2030, lo cual ubicará a la Isla como el país más envejecido de América Latina y el Caribe, algo que le pone presión a la política económica y social, pues el envejecimiento y el estancamiento en el crecimiento poblacional constituyen dos tendencias demográficas coexistentes actualmente en dicha nación.
Aunque para el 2030, se espera que la Tasa Global de Fecundidad (TGF) reporte un ligero incremento, de 1,50 a 1,62 hijos por mujer, según la Oficina Nacional de Estadísticas e Información, baste tan solo un dato ofrecido por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), para tener una clara visión de la magnitud de esta problemática: Cuba tendrá una TGF de 1,5 en el quinquenio 2010-2015, la más baja de América Latina, incluso, inferior a China, de 1,8.
Ya en el 2010, la Isla reportaba una TGF de 1,6 y una tasa bruta de reproducción (hijas por mujer) de 0,79, lo cual impide no solo el crecimiento, sino el reemplazo del elemento esencial para el desarrollo poblacional: la mujer.
El encuentro sostenido por el presidente cubano Raúl Castro Ruz con la numerosa prole de la guantanamera Dayamí Reyes Purié, durante un recorrido realizado por el mandatario, después del paso del devastador huracán Sandy por la región oriental del país, nos recordó algo, aún en medio de la tragedia y el dolor generado por el meteoro: Cuba envejece al mismo ritmo que decrece, asunto a tener muy en cuenta en la actualización del modelo económico.
Es un verdadero ejemplo para el país, el hecho de que Reyes Purié esté muy por encima de la referida tasa, pues dentro de su numerosa prole (ocho), cuenta con seis hembras para el reemplazo, y así contribuir al desarrollo poblacional cubano.
De ahí que me pareció adecuada y a tono con la política económica y social en curso, que el gobierno provincial de ese territorio oriental, haya decidido construir una casa para la numerosa familia de esta madre cubana, pues sus vástagos serán parte de la fuerza laboral rejuvenecida que necesita la nación, para contribuir así al reemplazo de aquellos que se jubilan al arribar a la edad -los hombres a 65 años y las mujeres a los 60 años- medida adoptada por las autoridades cubanas ante el creciente envejecimiento poblacional.

