
Tras la ceremonia de la bandera, se reconoció a la Banda de Música de Bayamo por los 150 años de su fundación. Fotos: Estudios Revolución/Granma.
Con la izada de la bandera nacional y la de Carlos Manuel de Céspedes en la Plaza de la Revolución de Bayamo, inició el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, su segundo día de la visita de Gobierno a la provincia de Granma.
Acompañado por Federico Hernández Hernández, primer secretario del Partido Comunista de Cuba en el territorio oriental, se colocaron ofrendas florales ante los monumentos al Padre de la Patria y a Perucho Figueredo, autor del himno nacional.
Tras la ceremonia de la bandera, se reconoció a la Banda de Música de Bayamo por los 150 años de su fundación, galardón que recibió Carlos Puig, director de la institución cultural.
Asimismo, Díaz-Canel abanderó la delegación granmense al IX Congreso de la Federación Estudiantil Universitaria (Feu), integrada por 22 muchachas y muchachos en representación de los más de nueve mil alumnos de los centros de altos estudios: Universidad de Granma y Universidad de Ciencias Médicas con sus sedes.
Ania Fernández, en representación de sus compañeros, resaltó el compromiso de los estudiantes universitarios con la historia patria, como la generación que dará continuidad a la obra de la Revolución. En el aniversario 95 de la organización, resaltó que “la Feu es y seguirá siendo fiel a sus héroes y mártires”; consecuente con el legado de Fidel Castro.
La ceremonia finalizó con la colocación en el pedestal que sostiene la estatua de Carlos Manuel de Céspedes, de la Flor del compromiso y la lealtad por parte de Díaz-Canel, las autoridades de la provincia y una representación de los pobladores de la villa, solemnidad acompañada por la banda sonora de La Bayamesa, primera canción trovadoresca en la Isla.
En la plaza de Bayamo se destaca que fue esta, Monumento Nacional, la primera ciudad tomada por los insurrectos; la primera donde se constituyó el Gobierno en Armas; la primera donde se compuso y oyó el himno nacional; la primera consumida en las llamas por sus propios pobladores antes de rendirla al enemigo.

El desarrollo de las industrias locales para la producción de materiales de la construcción en Granma fue verificado por el Presidente cubano, Miguel Díaz-Canel.
El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros recorrió el museo Casa Natal del Padre de la Patria, ubicado en un frente de la explanada. Fue recibido por las trabajadoras del recinto histórico y cultural, inaugurado como tal en 1968, en el centenario de las luchas por la independencia. Anita Mola, una de las fundadoras del museo, guió al mandatario antillano a través de las diferentes salas.
El 19 de diciembre de 1986 estuvo en la instalación el Comandante en Jefe, en ocasión de la visita a la provincia para celebrar el aniversario 30 del encuentro de Cinco Palmas de él y Raúl Castro. Desde el balcón de la edificación colonial, el líder histórico se dirigió entonces al pueblo bayamés.
Al concluir el recorrido por la casa natal de Carlos Manuel de Céspedes, Miguel Díaz-Canel sostuvo un ameno diálogo con las trabajadoras del museo y dejó constancia en el libro de visitas del compromiso de los cubanos de hoy con quienes labraron la historia.
También se cimienta
El desarrollo de las industrias locales para la producción de materiales de la construcción en Granma, movimiento que se impulsa en los 13 municipios del territorio, fue verificado por el jefe de Estado en el polígono dedicado a estos menesteres en la localidad de Guisa, donde lo acompañó, junto a los dirigentes del Partido Comunista de Cuba y el Gobierno en la provincia, René Mesa Villafaña, ministro del sector.
En la instalación se producen bloques de hormigón y tanques de agua de ese material, módulos Sandino, piezas de piso de mosaico y granito, tejas y otra amplia gama de surtidos muy necesarios para la edificación de viviendas.
La factoría lugareña dispone de un molino para triturar piedras y tiene capacidad de elaborar los elementos para la estructura de dos casas diarias, una de bloque (manufactura alrededor de mil 125 unidades por jornada) y otra del sistema Sandino.
El destino de estas producciones son las tiendas de materiales del Ministerio del Comercio Interior. Al respecto, el mandatario cubano alertó sobre tener un control estricto en la distribución de estos surtidos y evitar que se desvíen. Para impedir situaciones de esta índole, las que devienen en delitos, el polígono también dispone –le comentaron– de un punto de venta para comercializar sus rubros según lo dispuesto.
En intercambio con directivos del sector de la construcción en la provincia, Díaz-Canel comentó las experiencias que había conocido en otros lugares del país, como el amplio uso de los residuales que dejan las producciones del mármol, un elemento que abunda en Granma, demarcación dotada de una sólida industria.
Obra en construcción
Las Caobas es un nuevo asentamiento poblacional que se construye por el esfuerzo propio de quienes lo habitarán, y que en poco tiempo dispondrá de 64 confortables casas de paredes de mampostería y techos ligeros sostenidos por madera rolliza.
En el ingente laboreo intervienen no solo los familiares y amigos de los futuros residentes, sino también se da apoyo por parte de los centros laborales donde estos trabajan.
Es el caso de Yudith Suárez Ramírez, una joven madre soltera con tres hijos que ve levantar con rapidez su morada, incomparable a la que tenía antes, un pequeño cuarto para los cuatro. Se lo decía a Díaz-Canel, quien bromeando le dijo que ahora que tendrá una buena casa puede sentarse a escoger pareja.
La experiencia de Las Caobas, en Guisa, se extiende al resto de los municipios de la provincia. Además del suministro de materiales de las industrias locales, la iniciativa cuenta con el apoyo de un grupo de trabajo que asegura la permisología y otros trámites, incluyendo créditos bancarios.
En la edificación del asentamiento se usan técnicas tradicionales e innovadoras como la construcción in situ de los bloques a través de moldes de metal y con la técnica del mampuesto, que logran una terminación casi impecable.
No pocas de las viviendas que están más adelantadas han requerido de algo más de un mes de laboreo, y algunas casi se van a terminar en ese tiempo.
El proyecto de la urbanización se basa en inmuebles conocidos técnicamente como de la tipología III, según los criterios ingenieros y arquitectónicos. No obstante, el modelo de las casas –sencillo, pero armonioso–, la geografía local con un relieve ligeramente accidentado, la vegetación abundante con árboles espigados y susurrantes cuando llega el viento, parecen que harán de este un lugar no solo digno, sino también hermoso.
A pesar del gran adelanto en el levantamiento de los nuevos hogares, la urbanización del lugar está atrasada. Esa fue una de las preocupaciones del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros.
Para él lo correcto en los programas de vivienda es seguir el ejemplo de la Zona Especial de Desarrollo Mariel, donde se empiezan a hacer las edificaciones después que un área está con sus calles, aceras y dispone de las redes de servicio.
Pese a algunos inconvenientes, Las Caobas es un ejemplo de lo que puede hacerse. Para Díaz-Canel, crear las condiciones en el país para terminar cada día una vivienda por municipio permitiría la construcción anual de más de 50 mil viviendas. Aunque necesaria, la meta parece difícil, pero en Guisa va dejando de ser un sueño.
Tomado de: Granma
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