Del apartheid a la dignidad del ser humano

Mandela fue guía e inspiración en la lucha contra el Apartheid. (Foto: Getty Images)

Mandela fue guía e inspiración en la lucha contra el Apartheid. (Foto: Getty Images)

En momentos actuales, cuando millones de personas en el mundo protagonizan el debate sobre su responsabilidad de perpetuar la vida o la muerte, los hechos históricos revelan verdades que esclarecen el pensamiento.

El Apartheid, por ejemplo, es el término utilizado para definir el fenómeno de la segregación racial implantada por los colonizadores ingleses y holandeses en Sudáfrica durante el siglo XX, como una sucesión discriminatoria de los blancos hacia los negros en cuanto a derechos ciudadanos en la política, economía y otros aspectos de la vida social.

Sobre el controvertido tema, el líder histórico de la Revolución cubana Fidel Castro Ruz aporta detalles sobre la participación de las tropas especiales cubanas en noviembre de 1975, justo 13 años antes de la Batalla de Cuito Cuanavale, en Angola, a propósito de su más reciente reflexión: “Mandela ha muerto ¿por qué ocultar la verdad sobre el Apartheid?”.

El texto, publicado el 19 de diciembre último por la prensa nacional, confirma la ética revolucionaria indestructible que durante más de medio siglo constituye la plataforma programática de la política interna y externa del Estado cubano, aprobada por el pueblo, mediante la Resolución del Partido, suscrita en abril de 2011.

Una vez más, cada escrito de Fidel provoca el análisis y la lectura de un sinfín de revelaciones proféticas sobre el mundo, las personas y las prioridades individuales y colectivas que deberían mover los intereses de los gobernantes y el de cada individuo sobre la Tierra.

Al reiterar los principios de lucha y de solidaridad internacionalista inherentes a la política de Cuba, el paladín de la libertad expresa: “Nuestro pueblo, que había sido cedido por España a Estados Unidos tras la heroica lucha durante más de 30 años, nunca se resignó al régimen esclavista que le impusieron durante casi 500 años”.

El enfoque de la batalla cotidiana que se debe librar por el cese de las desigualdades sociales, tal y como lo hizo el ex presidente Nelson Mandela que estuvo 27 años prisionero del régimen de Sudáfrica, también fue abordado por el líder cubano, quien expresó su admiración por la calidad humana y nobleza de los sentimientos e ideas del fallecido el cinco de diciembre pasado.

Al proveer cifras y pormenores acerca de la dominante tendencia humana de instalarse en las ciudades donde existen formas de vida más razonables, Fidel también constató el desatino de emplear grandes sumas de dinero para potenciar la industria armamentista nuclear.

No soslayó la importancia de actuar responsablemente y estimó la experiencia y autoridad que se requiere para optar por un número creciente de variantes en la solución de problemas con equidad y justicia, refiriéndose a Raúl y a su brillante desempeño en las tareas de la Revolución, como actual presidente de la República de Cuba.

Contribuir al equilibrio de las economías de los pueblos, librar la batalla por el desarme nuclear y validar el legado de Mandela en honradez y modestia, puede ser casi una utopía en el mundo actual, pero es necesario insistir en la lucha por la verdad que cambie la historia del apartheid por la dignidad del ser humano.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *