¿Existe una “oposición interna” en Cuba?

Disidencia y opsicion en cuba, financiados desde Estados Unidos

La “oposición” al Gobierno Cubano es financiada desde los Estados Unidos de América

La pretendida “oposición interna” al Gobierno Cubano ha vuelto a poner de manifiesto sus divisiones intrínsecas, relacionadas con la búsqueda de protagonismo y, por tanto, con el afán de mayor acceso al financiamiento que le aporta el Gobierno de los Estados Unidos.

Se trata ahora de las Damas de Blanco, grupúsculo que atraviesa un proceso de escisión, tras sucesivos escándalos de nepotismo, corrupción y luchas internas por el dinero que reciben de Washington.

Un despacho de notiamérica.com, editado por Europa Press, fechado el 8 de septiembre, reconoce que “la oposición política (…) no ha logrado conseguir el suficiente apoyo del pueblo cubano como para que este se vuelque en la transformación”.

Es la confirmación de lo que siempre se ha sabido: la inmensa mayoría de los cubanos apoya al proceso revolucionario, pese a los enormes esfuerzos de la Casa Blanca y de la contrarrevolución por debilitar la unidad del pueblo.

Tratando de demostrar que existe una oposición interna, uno de los muchos “analistas” de la situación en Cuba —radicados bien lejos de la realidad cubana—, Haroldo Dilla Alfonso, del Real Instituto Elcano, pretende sumar a los grupúsculos contrarrevolucionarios con los intelectuales cubanos que critican aspectos negativos y deficiencias, aunque reconoce que estos últimos asumen “que los dirigentes cubanos son legítimos y no aspiran a ser una opción política”. Concluye que es “más un acompañamiento crítico al Gobierno que una oposición real”.

Admite así que existe un ejercicio crítico en la sociedad cubana, muy lejos de la intención de “cambiar el régimen”, algo que siempre han pretendido ocultar.

Después de caracterizar la fragmentación de las “organizaciones opositoras” y “los diversos partidos políticos que imitaban a las tendencias políticas de fuera de la isla: liberales, socialdemócratas, socialcristianos…”, reconoce que las autoridades cubanas permiten la existencia y el accionar de los grupúsculos —siempre que no violen las leyes—, lo cual desmiente las constantes “denuncias de represión”.

El artículo revela que “algunos” de esos grupitos “tienen enlaces exteriores que hacen de portavoces ante el mundo”, una forma muy parcial y eufemística de referirse a la desmedida y escandalosa difusión, por parte de los grandes medios de comunicación, de cuanta mentira se les ocurre decir a los “disidentes”.

Con respecto a las Damas de Blanco, dice el articulista que “han incluido el apoyo al embargo norteamericano y han establecido una relación de cooperación y financiamiento con la Fundación Nacional Cubano Americana”, lo cual echa por tierra los pretextos que han esgrimido para sus manifestaciones y las equipara con todos los demás “opositores”.

Menciona al Grupo de Apoyo para la Disidencia/Democracia de Miami, “uno de los principales intermediarios en el manejo de los fondos del gobierno norteamericano para apoyar a la oposición en Cuba”, y a la Fundación Cubano Americana (FNCA), a la que caracteriza como “contraparte formal” de algunos grupúsculos “ante los programas de financiamiento del gobierno norteamericano”.

Otras afirmaciones interesantes del “analista” son que la llamada “oposición interna” está “muy dividida”, no posee “capacidad movilizadora y una gran influencia en la opinión pública”, “no constituye un factor lo suficientemente fuerte para dinamitar el régimen político” y “tiene por delante un camino difícil y una implantación nacional que le permita autosostenerse y prescindir de apoyos internacionales financieros que la deslegitima, además de hacer un programa atractivo para una población acostumbrada al estancamiento político”.

¿Estancamiento político? Este señor no se ha enterado de los intensos debates públicos sobre numerosos proyectos de ley, que involucran a millones de cubanos; de las constantes manifestaciones populares de apoyo a la Revolución en las plazas de todas las provincias; de los sistemáticos procesos eleccionarios…

Y luego se sorprende de que la “oposición interna” no tenga apoyo popular y tenga que ser financiada por el gobierno de los Estados Unidos.

La mayoría del pueblo cubano a poya la Revolución

La mayoría del pueblo cubano apoya la Revolución. Foto: Revista Alma Mater

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