El 13 de marzo de 1958, pocos meses antes de que, ante la inminente victoria de la revolución comandada por Fidel Castro, huyera de Cuba el tirano Fulgencio Batista; sicarios a su servicio asesinaron al joven combatiente Faustino Echemendía Monserrat, un mártir cuyo accionar es poco conocido. “No había cumplido aún los 23 años cuando fue capturado y asesinado a causa de una delación”, relata Julia Nereida Pérez Cruz, esposa del hermano de Faustino, quien brinda testimonio en el que se revelan detalles de la vida de ese combatiente.
“Faustinito -como lo conocían sus compañeros de lucha- había nacido en el seno de una familia muy pobre, el 12 de julio de 1935 en la finca Guadalupe, en Majagua, Gamagüey. Al quedar huérfano de padre, a los dos años de edad, con otros tres hermanos y a la madre, embarazada de ocho meses, no le quedó más remedio que dar sus hijos en adopción.
“Faustinito, después de pasar un corto tiempo en la casa de un matrimonio del lugar, pasó a residir en la cordillera del Escambray, con una familia que le acogió en su seno, lo criaron y educaron, e incluso le dieron sus apellidos: Roche Broche.
“Fue un joven despierto, inquieto y capaz de interpretar la vida de miserias, sometimientos y abusos, sufridos tanto por los campesinos como por los trabajadores, a causa del oprobioso régimen tiránico que imperaba en Cuba en esa época. Ello lo llevó a la necesidad de participar en la lucha armada contra la tiranía y se incorporó a una célula del Movimiento 26 de Julio (M-26-7) y más tarde se alzó en las lomas del Escambray.
“Ya en el año 1957 andaba captando campesinos para incorporarlos a la insurrección. Sirvió de práctico, cumplió misiones de avituallamiento, transportó un alijo de armas desde un desembarco y se dedicó a servir de guía, desde el llano a las montañas, a los compañeros que se incorporaban al Ejército Rebelde.
“El hermano, Jesús, había nacido en Dos Ríos, (actual provincia de Granma) estaba igualmente incorporado a una célula del M-26-7 que actuaba en pueblos cercanos a ese lugar. Faustinito fue a buscarlo para que se alzara junto con él en el macizo montañoso al centro del País. Junto a otros compañeros provenientes del Partido Comunista de Cuba y del Directorio Revolucionario Cubano, fundaron el Segundo Frente del Escambray.
“Ambos hermanos participaron en numerosos combates contra las fuerzas armadas al mando de Fulgencio Batista. Después volvieron a separarse para cumplir disímiles misiones.
“A inicios de marzo de 1958 ya Faustinito había sido alertado por el compañero Ramón Pardo Ferrer de que no debía seguir incursionando en el llano, porque era muy conocido y buscado por el ejército y la policía batistianas. Pero él tenía la orden de ir al poblado del Cotorro, en La Habana, para trasladar a unos compañeros de nueva incorporación.
“Fue delatado lo que facilitó que sicarios del régimen lo apresaran junto a los compañeros que guiaba. Llevados al cuartel, sufrieron horribles torturas y luego enterrados en la playa de Tunas de Zaza, estando aún algunos con vida.
“Al triunfo de la Revolución, en enero de 1959, un campesino que había presenciado el enterramiento lo comunicó a las autoridades, lo que permitió, en el año 1960, recuperar sus cadáveres que hoy reposan en el cementerio del Cotorro”.
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Movimiento 26 de Julio
Ramón Pando Ferrer
Directorio Revolucionario
Tunas de Zaza
