Los necesarios cambios constitucionales

Foto: Archivo Radio COCO.

Foto: Archivo Radio COCO.

La actual Constitución de la República de Cuba fue aprobada por casi el 98 por ciento de los electores en 1976, pero ha tenido que ser parcialmente actualizada en tres ocasiones.

En 1978, para cambiar el nombre a la Isla de Pinos por el de la Isla de la Juventud, para lo cual solo fue necesario que la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) promulgara una ley.

La reforma de 1992, según el politólogo Julio César Guanche, introdujo cambios esenciales en el sistema institucional, encaminados a propiciar, entre otros objetivos declarados, la profundización democrática a partir de crear mayores cauces de participación ciudadana y de hacer más representativas las instituciones estatales.

Y en 2002 la Carta Magna fue reformada para refrendar el carácter irrevocable del socialismo y especificar que las relaciones económicas, diplomáticas y políticas con otro Estado no pueden ser negociadas bajo agresión, amenaza o coerción de una potencia extranjera.

Estos cambios fueron respaldados por las organizaciones de masas, por gigantescas marchas y actos a lo largo y ancho del país, en los que participaron más de nueve millones de personas, y con la firma pública y voluntaria de más de ocho millones de electores.

El Parlamento cubano acogió el mandato del pueblo y, en sesión extraordinaria convocada al efecto, aprobó la Ley de Reforma Constitucional el 12 de julio de 2002.

Las tres reformas fueron parciales, aunque la de 1992 tuvo un significativo alcance, pero la que se avecina será una reforma total de la Constitución, pues implica cambios profundos en la Carta Magna y, por tanto, tiene que ser aprobada por el voto mayoritario de los electores en referendo popular.

Según el proyecto que debaten por estos días los diputados, se le incorporarán nuevos títulos y capítulos, y serán eliminados, aumentarán o sufrirán modificaciones casi todos los artículos.

Todo ello, respetando y reforzando los principios de justicia social y humanistas que caracterizan al sistema político y social antillano, el carácter irrevocable del sistema socialista, la unidad del pueblo y el papel dirigente del Partido Comunista de Cuba como vanguardia organizada y fuerza dirigente superior de la sociedad y el Estado.

Diputados cubanos inician el estudio individual del Anteproyecto de Reforma Constitucional. Foto: Tony Hernández Mena/ ANPP/ Cubadebate.

Diputados cubanos inician el estudio individual del Anteproyecto de Reforma Constitucional. Foto: Tony Hernández Mena/ ANPP/ Cubadebate.

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