La tercera ronda de conversaciones entre Cuba y los Estados Unidos, que tendrá lugar en Washington, este jueves, pudiera ser la última antes de la reanudación de las relaciones diplomáticas y la apertura de las embajadas.
Algunos de los mayores asuntos que debían ser solucionados ya fueron resueltos o están próximos a encontrar una solución.
Por ejemplo, una alta funcionaria estadounidense, que solicitó el anonimato, informó a la prensa que la sección de intereses cubana en Washington ya obtuvo los imprescindibles servicios bancarios, de los cuales ha estado privada por muchos meses.
Otro tema controversial: la permanencia de Cuba en la espuria lista de países supuestamente patrocinadores del terrorismo internacional, que emite el gobierno de los Estados Unidos unilateralmente, está a punto de ser resuelta.
La funcionaria confirmó que el próximo 29 de mayo vence el plazo para que el Congreso estadounidense se pronuncie sobre la decisión de Barack Obama de excluir a Cuba de la mencionada lista, dijo que no conoce de ningún esfuerzo en el cuerpo legislativo para impedirlo, por lo cual se hará efectivo tras su publicación en el registro federal de Estados Unidos, “un día o dos” después.
Agregó que, para poder abrir una embajada en Cuba, la Casa Blanca debe enviar un aviso al Congreso 15 días antes, pero los legisladores no tendrán el poder de impedir que se abra la misión.
Explicó que dicho aviso podría ser enviado, incluso, “antes de llegar a un acuerdo” con Cuba sobre la apertura de embajadas, para agilizar el proceso, pero no significará “necesariamente” que sean abiertas las embajadas dentro de 15 días.
En las negociaciones de hoy, se espera lograr acuerdos preliminares sobre las condiciones necesarias para el funcionamiento de ambas embajadas, que deberá estar regido por los principios consagrados en las convenciones de Viena y por la práctica internacional de respeto a la soberanía de los países donde funcionen las legaciones.
Los Estados Unidos reclaman garantías sobre la eliminación de restricciones para que sus diplomáticos viajen por el país, reciban o envíen correspondencia y sobre el acceso de los ciudadanos cubanos a la misión estadounidense.
Cuba exigirá igualdad de condiciones para sus representantes en Washington, y sobre todo, que el personal diplomático norteamericano se abstenga de sus habituales prácticas injerencistas y de promover la subversión, mediante el suministro de dinero, equipamiento y entrenamiento a los grupúsculos contrarrevolucionarios dentro del país.
La funcionaria dijo que, por ahora, no hay intención de cambiar o cancelar el programa de capacitación “sobre democracia” y a “periodistas independientes”, y argumentó que los diplomáticos estadounidenses no dan clases, sino que lo hacen “académicos y periodistas”.
Las delegaciones a la tercera ronda de conversaciones sobre el restablecimiento de relaciones diplomáticas estarán encabezadas, como en las anteriores, por Josefina Vidal, directora general para Estados Unidos de la cancillería cubana, y Roberta Jacobson, subsecretaria de Estado de los Estados Unidos para América Latina.
Previamente, continuarán las negociaciones bilaterales sobre temas como derechos humanos, aviación civil y trata de personas, entre otros.
Mientras tanto, la Casa Blanca reconoció que no se alcanzará la normalización de relaciones con Cuba hasta que sea levantado el “embargo comercial” (eufemismo para ocultar la verdadera esencia del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de Estados Unidos contra Cuba, hace más de 50 años).
“Es cierto —dijo a la agencia española EFE—, que unas relaciones completamente normales no incluyen un embargo económico, no incluyen sanciones económicas. Esa no es una relación política y económica normal. En ese sentido, en parte (el presidente cubano Raúl Castro) tiene razón, pero eso es parte de una normalización (de las relaciones) a largo plazo”.
Pero sobre la devolución a la soberanía cubana del territorio que usurpa la base naval de los Estados Unidos en Guantánamo, reiteró que “no es parte de las conversaciones” para el restablecimiento de las relaciones, y no se tratará este jueves.
En resumen, avanzan las negociaciones para restablecer las relaciones diplomáticas y convertir las actuales oficinas de intereses en embajadas, aunque aun está lejos la normalización de los vínculos bilaterales, y deberá ser desbrozado de grandes escollos el camino para alcanzarla.

