El entusiasmo de Ben Rhodes1, asesor adjunto de Seguridad Nacional del gobierno de Barack Obama, opina que la apertura de los Estados Unidos con Cuba es ya irreversible.
De acuerdo con The Washington Post, Rhodes hizo esta afirmación durante un foro sobre diplomacia cultural con Cuba, celebrado el 9 de junio, en el Centro Internacional Meridian de Washington D.C.
Abundó que la prohibición de viajar y el llamado embargo de los EE. UU. pueden ser eliminados por el Congreso “antes de lo que la gente piensa”.
El asesor considera que la razón de ello es que, tanto el pueblo estadounidense, como el cubano, en mayoría abrumadora, desean que eso suceda.
“Francamente, cualesquiera sean las realidades políticas de un país o el otro, quien intente cancelar el proceso estaría actuando en contra del deseo mayoritario de su propio pueblo. El barco ya se fue”, precisó Ben Rhodes.
Al día siguiente, el Comité de Asignaciones del Senado de EE. UU. aprobó incluir cuatro enmiendas vinculadas a la apertura comercial con Cuba en el proyecto de Ley de Presupuesto para los Servicios Financieros y Gobierno General de 2017.
Con votación de 22 contra ocho, y respaldo bipartidista, el comité aceptó la enmienda propuesta por el republicano John Boozman (Arizona) y el demócrata Jon Tester (Montana), para permitir a los agricultores estadounidenses que incrementen el financiamiento privado para la exportación de sus productos a Cuba.
También aprobó una enmienda para levantar la prohibición a los viajes a este país, impulsada por el demócrata Patrick Leahy (Vermont) y el republicano Jerry Moran (Kansas).
Otra, permitiría la exportación de servicios de telecomunicaciones y una más, autorizaría a los aviones con rutas que enlazan con Cuba a reabastecerse de combustible en el aeropuerto internacional Bangor, de Maine, EE. UU. Estas fueron introducidas por el demócrata Tom Udall (Nuevo México) y la republicana Susan Collins (Maine).
Son signos prometedores, no obstante, se trata solo de “perchas” en el proyecto, y es difícil que se sostengan, a lo largo del complicado proceso legislativo que conducirá a la redacción definitiva de la ley.
Por ejemplo, el Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes del Congreso, de mayoría republicana, ya aprobó su proyecto de ley del presupuesto para el año fiscal 2017, sin enmiendas similares a las incluidas en el senado.
Ambos proyectos deben ser discutidos ahora en los respectivos plenos de las dos cámaras y conciliados por el Comité de Conferencia, dos grandes escollos que hacen improbable la inclusión de las mencionadas enmiendas en el texto final.
Así que la noticia refleja un poco usual movimiento positivo en el Congreso, pero no es suficiente para despertar tantas expectativas.
En cuanto al entusiasmo de Ben Rhodes, ojalá tenga razón, pues, como dijo en la citada reunión el congresista Tom Emmer, republicano por Minnesota, “73 por ciento de los estadounidenses están a favor de levantar el embargo”.
No obstante, se debe tener en cuenta que las medidas aplicadas hasta ahora por el presidente Barack Obama con respecto a Cuba, además de su relativamente escaso impacto, son solo decisiones administrativas, no codificadas en ley, y otro mandatario podría revertirlas fácilmente, aunque desde luego, eso tendría un costo político interno y externo que debería estar dispuesto a asumir.
1 Ben Rhodes encabezó, por la parte norteamericana, las conversaciones que condujeron al restablecimiento de las relaciones entre ambos países (Nota del autor).


