
Foto: Tomada de Radio Cadena Agramonte
Quizás sorprendió a muchos que este 7 de noviembre en Naciones Unidas, Brasil y Colombia se sumaran a Estados Unidos en oposición a la eliminación del criminal bloqueo económico comercial y financiero impuesto a Cuba.
La actitud del gobierno de Jair Bolsonaro es consecuente con la política de descrédito a la Revolución Cubana, que desde el inicio de su mandato ha impulsado político brasileño, plegado abiertamente a los intereses del régimen de Donald Trump.
En tanto, la postura asumida por los representantes colombianos constituye una especie de castigo a Cuba por el apoyo al legítimo presidente de Venezuela Nicolás Maduro, cuyo gobierno, según la administración de Iván Duque, constituye una “amenaza la seguridad nacional y regional” de Colombia.
Ante esta posición no se hizo esperar el rechazo de la comunidad internacional y de los dirigentes de partidos en esos países.
La ex presidenta brasileña Dilma Rousseff refirió en declaraciones a la agencia Prensa Latina que “el presidente Bolsonaro atacó a un país y a un pueblo amistoso con Brasil, al votar a favor del bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba, y adoptó una posición aún más sumisa al Gobierno de Donald Trump”.
También manifestó su indignación el líder de la bancada del Partido de los Trabajadores en la Cámara de Diputados de Brasil, Paulo Pimenta, quien calificó de vergonzoso el voto de su país.
De igual modo el parlamentario aseguró que con esta postura el presidente Jair Bolsonaro hizo que el gigante sudamericano se comportara como colonia de Estados Unidos.
Por otro lado, en Argentina también se pronunciaron a propósito de la votación contra el bloqueo. Alberto Más, integrante del Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba consideró que tanto Colombia como Brasil quedaron desprestigiados ante sus pueblos luego de realizar “un voto repudiable”.
En el caso de Colombia el excandidato presidencial y miembro del Partido Liberal Colombiano, Humberto de la Calle, aseguró que la decisión de las autoridades de Bogotá de aislarse de la comunidad internacional en el respaldo a la isla caribeña, constituye una torpeza.
Por su parte el profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad del Rosario, Mauricio Jaramillo, apuntó en declaraciones a medio colombianos que con la decisión de abstenerse en esta lucha contra el bloqueo “Colombia está regresando a los años en los que la política exterior eran un reflejo de la política interna, algo que claramente es un error”.
Desde Cuba, también se rechazó la actitud de los representantes de Brasil y Colombia. El ministro de educación de Cuba, José Ramón Saborido Loidi, aseguró en mensaje compartido en su cuenta oficial de Twitter, que el pueblo brasileño no perdonará la posición de su gobierno en contra de la Mayor de las Antillas.
Poco importa la espalda que han dado a Cuba estos gobiernos serviles al imperio, nada puede con el respaldo de 187 naciones. Nuestra voz se escuchó más fuerte en Naciones Unidas. ¡No más Bloqueo!
