Luis Guillermo Solís, presidente de la República de Costa Rica, afirmó que considera exitosamente cumplidos los propósitos de su visita oficial a Cuba.
Durante sus conversaciones oficiales con el Presidente cubano, Raúl Castro Ruz, que se caracterizaron por un ambiente de cordialidad, ambos mandatarios intercambiaron sobre el buen estado de las relaciones bilaterales, coincidieron en la voluntad de fortalecerlas y dialogaron sobre diversos asuntos de la agenda internacional.
También fue tratado el tema de la presencia de migrantes cubanos en Costa Rica.
Raúl reiteró que la política de “pies secos – pies mojados”, el “programa de parole para el personal médico cubano” en terceros países y la “Ley de Ajuste Cubano” alientan la emigración ilegal, ponen en peligro la integridad de los migrantes, son discriminatorios respecto a los demás países de la región y generan serios problemas para nuestras naciones y los propios Estados Unidos, cuyos gobiernos han sido los responsables de la situación creada.
Ambos mandatarios coincidieron en la necesidad de encontrar lo antes posible una solución adecuada que tome en cuenta el bienestar de los ciudadanos cubanos concernidos y contribuya a garantizar una migración legal, segura y ordenada.
Raúl reiteró que los cubanos que se encuentran en Costa Rica y deseen regresar a nuestro país tienen todo el derecho de hacerlo, según establece la Ley Migratoria.
En un encuentro con la prensa, Solís reiteró que su gobierno hace todo lo posible para impedir que sean víctimas de los traficantes de personas.
“Estamos haciendo todos los esfuerzos —enfatizó—, en el plano diplomático, para lograr que el tránsito de los migrantes cubanos continúe hacia su destino final.” Y puntualizó: “No hemos dejado de hacer ningún esfuerzo para garantizar que los derechos de estos migrantes sean preservados”.
A una pregunta de este reportero, acerca de si se conversa con los Estados Unidos para que otorgue visas a esas personas, en lugar de obligarlas a transitar el continente, el presidente respondió que diplomáticos de los Estados Unidos han ratificado que las leyes causantes de esta situación “se van a mantener en la situación actual”.
En cuanto a los propósitos de su visita, se mostró satisfecho, y precisó que ha ratificado la gran importancia que atribuye a Cuba en la política exterior de su país, particularmente, a la dirigida a la cuenca de El Caribe, y que su encuentro con el Presidente cubano, Raúl Castro, debe culminar el proceso de normalización de las relaciones bilaterales.
Señaló el importante acercamiento entre más de 50 representantes de empresas costarricenses y entidades cubanas, que ha permitido concretar más de un centenar de citas de negocios. Han sido firmados numerosos acuerdos entre los representantes de ambos gobiernos y entre los rectores de universidades de los dos países.
En general, dijo, se ha confirmado su expectativa de que esta visita abriría puertas, para generar condiciones favorables para una relación mucho más intensa entre Cuba y Costa Rica.
“Creo que Cuba vive un momento estelar en su proceso de modernización y actualización” —comentó—-. “Este ha sido un esfuerzo de la sociedad cubana, de su gobierno, de la lúcida mirada al futuro del señor presidente General de Ejército Raúl Castro y su equipo, y por lo tanto, solo cosas buenas auguro del futuro de nuestras relaciones bilaterales.”
Solís recibió la condición de académico correspondiente extranjero de la Academia de la Historia de Cuba, en ceremonia solemne, celebrada en el Aula Magna del Colegio de San Gerónimo.
En su discurso de ingreso a la academia, el jefe de Estado hizo galas de su erudición como historiador y de sus profundos conocimientos acerca de los vínculos entre ambos países, y comentó:
“Costa Rica y Cuba tienen hoy una correcta relación diplomática y sus autoridades impulsamos conjuntamente acciones de cooperación para mutuo beneficio, sin embargo, más allá, mucho más allá del plano oficial, entre nuestros dos países, y entre nuestros pueblos, ha habido múltiples contactos, relaciones humanas y afectivas que ha acercado a cubanos y costarricenses mucho más de lo que los registros formales dejan suponer”.
El presidente de Costa Rica recorrió el centro histórico de la capital, visitó el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología y otros lugares de interés.
Asimismo, rindió homenaje al Héroe Nacional cubano, José Martí, quien estuvo en Costa Rica en dos ocasiones, para coordinar los preparativos de la Guerra de Independencia de 1895, y al Lugarteniente General Antonio Maceo, quien residió en ese país desde febrero de 1891 hasta marzo de 1895, donde recibió apoyo del gobierno y el pueblo costarricenses.


