Siete décadas de éxitos y desafíos

(Foto: www.emaze.com)

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“Al cabo de cinco años pensarán que la Organización de Naciones Unidas (Onu) es la visión más grandiosa realizada por la humanidad. Al cabo de 10 años, hallarán dudas en su interior y en todo el mundo. Al cabo de 50 años, creerán que la Onu no podrá prosperar, tendrán la certeza de que todas las probabilidades están en contra de su vida y su éxito definitivo. Solo cuando la Onu tenga 100 años sabremos que es la única alternativa a la demolición del mundo”. Así pronosticó el banquero estadounidense Beardsley Ruml el futuro de la organización que ayudó a fundar 70 años atrás en la ciudad de San Francisco, Estados Unidos.

Justo dos décadas después de la fundación del organismo, ante la décimo quinta Asamblea General el Comandante en Jefe Fidel Castro, entonces Primer Ministro del Gobierno Revolucionario de Cuba, en un discurso que se extendió durante cinco horas y 18 minutos, el más largo que se haya escuchado en el plenario dela ONU en toda su historia, abordó los problemas más cruciales que caracterizaban y caracterizan al mundo, sobre todo el de la paz y en ese sentido expresó que las guerras habían surgido desde el principio de la humanidad por el deseo de unos de apoderarse de las riquezas de otros y en ese sentido, apuntó:

“! Desaparezca la filosofía del despojo, y habrá desaparecido la filosofía de la guerra!”

Salvar a las generaciones futuras del flagelo de la guerra, proteger los derechos humanos, mantener la paz, la seguridad y defender el derecho internacional, son los objetivos para lo que fue creada la Organización de Naciones Unidas. Sus siete décadas de historia están contrastadas por muchos éxitos, y también por decepciones.

El foro mundial tiene una impresionante marca ante las soluciones de conflictos mundiales. Sus fuerzas de mantenimiento de la paz asumieron, desde 1945, 60 misiones y negociaron 172 acuerdos de paz que pusieron fin a problemas regionales. En la actualidad hay efectivos de la Onu en 20 lugares tratando de salvar vidas y evitar guerras. No obstante, el Consejo de Seguridad debe reformarse y fortalecerse para que este pueda hacer frente y resolver desafíos complejos.

Entre sus éxitos se contabiliza la pelea del organismo por la liberación de países que estuvieron bajo el régimen colonial por más de 450 años; quedando libres 80 naciones y más de 750 millones de personas desde entonces.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos, de 1948, dio a la Onu la potestad de actuar como custodia para la protección de los derechos humanos, la discriminación contra las mujeres, los derechos de niños y niñas, y actuar en materia de tortura, personas desaparecidas, detenciones arbitrarias que ocurrían en muchos países.

La ONU insta a tomar medidas contra el cambio climático. (Foto: La Onu insta a tomar medidas contra el cambio climático. (Foto: revoluciontrespuntocero.com))

La ONU insta a tomar medidas contra el cambio climático. (Foto: La Onu insta a tomar medidas contra el cambio climático. (Foto: revoluciontrespuntocero.com))

Asimismo, esta organización y sus agencias especializadas están dedicadas a mejorar diversos aspectos de la vida humana: la educación, la salud, la reducción de la pobreza, el cambio climático y otros. Por ello, sus agencias, programas y personal, recibieron 12 veces el Premio Nobel de la Paz, que incluye un premio en 1988 a las Fuerzas de Mantenimiento de la Paz y, en el 2001, al foro mundial y al entonces secretario general Kofi Annan.

Dag Hammarskjold, secretario general de 1953 a 1961 expresó que la “Onu no se creó para llevar a la humanidad al cielo, sino para salvarla del infierno”. En Camboya, la misión de paz (de 1991 a 1995) puso fin a la violencia solo después de que se ejecutaran más de 2,5 millones de personas.

En Ruanda, más de 800 mil personas fueron masacradas en 100 días en 1994. Al año siguiente, las fuerzas serbo-bosnias invadieron la “zona segura” de Srebrenica y asesinaron a unos ocho mil hombres y niños musulmanes. En Darfur, se estima que murieron 300 mil civiles sudaneses. Libia quedó devastada con 40 mil personas muertas, y la guerra civil de Siria ha dejado 220 mil muertos.

Estos conflictos obligaron a 50 millones de personas a abandonar sus hogares. En la actualidad, el Estado Islámico, se infiltró en algunos de esos países perpetrando macabros asesinatos, violando los derechos humanos y cometiendo crímenes de guerra como no se había visto antes.

Ante tantos atropellos la radiografía realizada por Fidel Castro aquel 26 de septiembre de 1960 en la Onu, hoy día cobra una marcada importancia al expresar que “las guerras, desde el principio de la humanidad, han surgido, fundamentalmente, por una razón: el deseo de unos de despojar a otros de sus riquezas”… “la guerra es un negocio. Hay que desenmascarar a los que negocian con la guerra, a los que se enriquecen con la guerra. Hay que abrirle los ojos al mundo, y enseñarle quiénes son los que negocian con el destino de la humanidad, los que negocian con el peligro de la guerra, sobre todo cuando la guerra puede ser tan espantosa que no queden esperanzas de liberación, de salvar al mundo”.

Esas catástrofes se habrían evitado si los Estados miembros de la organización hubieran tenido la capacidad de actuar con firmeza en tiempo y forma. Pero el foro mundial no es el Gobierno universal que una vez pretendió ser, ni tiene a mano un ejército permanente de mantenimiento de la paz listo para desplegar. Ha sido la geopolítica la que le ha impuesto cambios drásticos en sus reformas para que intente cumplir con las necesidades globales y los desafíos del siglo XXI, pues aun nuestro enrevesado mundo necesita a la Onu.

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