El Ministerio de Salud Pública informa que Cuba mantiene la condición de país libre de Rabia urbana, aunque puedan existir casos aislados en los humanos, por lo que se insiste en acudir inmediatamente al médico ante cualquier tipo de mordida ocasionada por un animal.
Precisamente, el Programa Nacional de Prevención y Control de esta enfermedad, dicta medidas para aplicarlas sobre todo durante el verano, para recordar la letalidad de la Rabia que tiene un impacto psíquico, de sufrimiento y cuyo proceso médico ocasiona gran daño económico, por el tiempo y recursos clínicos utilizados.
Al respecto, el Instituto de Higiene y Epidemiología corrobora las potencialidades de la medicina veterinaria en Cuba que prioriza la labor preventiva, mediante el incremento sostenido de la vacunación y saneamiento canino, durante más de medio siglo de Revolución.
Pero, además, la institución científica alerta a la población acerca del peligro que representan los murciélagos y la mangosta, esta última considerada el principal reservorio de la enfermedad en el país, sin desestimar el riesgo subsistente debido a la transmisión del virus rábico, mediante las mordeduras de perros y gatos.
Si se convive con mascotas, no debe descuidarse extremar los hábitos higiénico-sanitarios para la efectiva y armónica relación, entre animales y humanos, precisan los especialistas en Zoonosis.
La Hidrofobia, nombre dado a la Rabia, es poco común en las personas, pues fundamentalmente es portada por los animales carnívoros y los quirópteros, como especies huéspedes responsables del mantenimiento del virus rábico en la naturaleza.
En caso de mordedura de algún animal, el Médico y Enfermera de la Familia es el más indicado para orientar qué se debe hacer, no sólo para prevenir mediante actividades sistemáticas de Promoción de Salud y Educación Sanitaria, sino también para actuar rápidamente de acuerdo a las disposiciones vigentes del MINSAP, en aras de no perder vidas humanas.
Para todos, lo esencial es acudir al médico cuánto antes, si de agresión animal se trata, y recibir la asistencia emergente con tratamiento oportuno en estos casos, lo cual evitará lamentaciones.
Al desencadenarse la Rabia, el hombre inevitablemente muere, por lo que ante la sospecha de la posible transmisión de la enfermedad, el tratamiento profiláctico específico debe ser rápido y es a base de suero y vacuna antirrábica, entre otros fármacos, lo cual indica que: ¡Prevención es la mejor manera de evitar la muerte!


