Alas por la vida: un proyecto de esperanza

Proyecto Alas por la vida. Foto: Radio COCO

Proyecto Alas por la vida. Foto: Radio COCO

Tener cáncer de mama no significa una sentencia de muerte cuando se acude temprano a detectarlo, mucho menos en Cuba donde los servicios de salud son totalmente gratuitos y cada día se amplían y llegan a aplicarse en la propia comunidad, los resultados de las investigaciones para nuevos medicamentos y vacunas.
Así expresa Yusimí Galán González, quien se operó hace tres años y hace seis meses dio a luz a un hermoso bebé y les propone a todas el optimismo como mejor arma contra el cáncer. “Después que te operas lo sicológico también determina, lo mejor es ponerse alas de esperanza y remontar vuelo siempre rumbo a la vida…”, expresó la joven.

Es este el sentido que han dado también en el municipio habanero de Guanabacoa las mujeres mastestomizadas agrupadas en el proyecto Alas por la Vida, que reúne hoy a 40 de ellas y las convoca cada dos meses, el cuarto sábado, a un encuentro donde se les proporciona charlas educativas, la participación en actividades culturales, la orientación de una sicóloga y el acompañamiento de la mastóloga.

En este territorio, ubicado en el este la capital cubana, existe una coordinadora para el grupo y la Doctora Marina Pérez, mastóloga del Hospital Ginecobstétrico de la localidad, es quien mayormente capta a las mujeres en las propias consultas; casi siempre se reúnen en el Museo de Historia pues la Dirección Municipal de Cultura les apoya en todas las actividades. No obstante, también merecen un reconocimiento por su respaldo a esta idea, la Dirección Municipal de Salud y el Instituto Nacional de Deportes y Recreación (INDER).

A través del proyecto Alas por la vida varias mujeres operadas han recibido donaciones de prótesis de una asociación no gubernamental de Holanda, pero lo que más valoran las participantes es que en cada cita socializan sus interrogantes, le infunden ganas de vivir a aquellas que piensan que ha llegado el fin, tanto que muchas de ellas se han convertido en pintoras o artesanas, se incorporan al deporte o se convierten en promotoras de salud.

El próximo 28 de febrero será la nueva cita, que la iniciativa está promocionando por si alguna queda aún “guardadita” en casa y se anima a sumarse a esa fiesta de la alegría de vivir, convocada por un proyecto, que desde su fundación le ha devuelto las ilusiones a muchas, así como ha contribuido a prevenir la enfermedad, a eliminar el estrés que padecen quienes han debido someterse a la cirugía y contribuye a que las mujeres se atiendan sistemáticamente a fin de que el cáncer llegue a curarse.

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