Alcoholismo e inteligencia

El alcohol puede afectar una zona del cerebro llamada corteza frontal. (Foto: www.3djuegos.com)

El alcohol puede afectar una zona del cerebro llamada corteza frontal. (Foto: www.3djuegos.com)

En un estudio realizado en Suecia se relaciona el consumo de alcohol con una inteligencia más baja. De ahí que mientras menor es el cociente de inteligencia de un hombre joven hay más probabilidades de emborracharse o de beber excesivamente.

Papel de la inteligencia y las bebidas alcohólicas

La inteligencia de cada cual, conjuntamente con otros factores, pudiera formar parte de un complejo panorama con repercusiones en el consumo de alcohol.

Según una investigación realizada en el Instituto Karolinska, en Estocolmo y publicada en la revista Alcoholism: Clinical & Experimental Research, las probabilidades de consumir alcohol de manera empedernida aumentan un 20 por ciento y los atracones de alcohol crecen en un nueve por ciento por cada peldaño descendido en una escala de inteligencia diseñada por estos investigadores.

En el estudio participaron cerca de 50 mil hombres de Suecia del servicio militar entre 1969 y 1971, donde se clasificó su cociente de inteligencia y sus hábitos en relación al consumo de alcohol.

Fue hallada una evidente y directa asociación entre la disminución de dicho cociente y el aumento del consumo de bebidas alcohólicas

Selecciones inteligentes

Una persona con un menor cociente de inteligencia puede elegir hacia estilos de vida conducentes a un mayor consumo de alcohol dentro de otros muchos factores determinantes del alcoholismo.

Es muy probable cómo las personas con un cociente de inteligencia más elevado seleccionan estilos de vida mucho más saludables.

Alcohol y cerebro

El alcohol puede afectar una zona del cerebro llamada corteza frontal y es la parte encargada de la planificación, la organización y el control de los impulsos.

Como el cerebro no se desarrolla del todo hasta los 25 años, los jóvenes investigados aun estaban en pleno desarrollo cerebral cuando se realizó la investigación.

Y cualquier cosa que dañe el desarrollo de la corteza frontal puede tener efectos perjudiciales.

Las personas jóvenes probablemente no comprendan las peligrosas consecuencias del alcohol sobre su organismo.

Lo primero es la primero

La inteligencia precede a la conducta y por eso un cociente de inteligencia menor puede condicionar un patrón de consumo de alcohol en la adolescencia tardía y no al revés.

Un cociente de inteligencia más bajo fue empeorado por el excesivo consumo de alcohol. Según se consideró, no fue el alcohol ingerido en edades precoces quien indujo a un cociente de inteligencia menor.

Prevención para todos

Quien comience a beber en su adolescencia temprana, alrededor de los 12 años cualquiera que sea la razón, tiene tres o cuatro veces más de posibilidades de sufrir un trastorno del consumo de alcohol más adelante en la vida.

En todos los casos los programas para disuadir a todos los adolescentes a beber son muy importantes, sobre todo para aquellos en desventaja como son quienes tienen un cociente de inteligencia menor.

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