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Mientras pasan los años en la vida de una persona, los vasos sanguíneos se van haciendo más rígidos y la presión arterial puede aumentar, llevando a un riesgo mayor de enfermedad cardiaca y accidente cerebrovascular.
Los padecimientos cardiovasculares en realidad se corresponden con estilos de vida inadecuados, así como por malos hábitos alimenticios y el sedentarismo, características de la cultura occidental por las cuales se paga un triste precio, la mayoría de las veces bastante elevado.
Para mantenerse en forma
Pero quien come bien, hace ejercicio y se mantiene con un peso normal, tiene la oportunidad de compensar la degeneración de los vasos sanguíneos relacionada con la edad.
Se pueden tener limpios, flexibles y sanos, similar al de una persona de 20 años después de cumplidos los 70. Es posible siempre que se mantengan como práctica, estilos de vida saludables.
También se ha demostrado cómo la genética tiene un papel menos importante en comparación al estilo de vida para mantener los vasos sanguíneos en óptimas condiciones.
No hay remedios mágicos
No existe un remedio en específico para mantener jóvenes a los vasos sanguíneos de las personas.
Cuando uno supera los 70 años es difícil mantener un sistema vascular normal, pero es posible si se tiene interés y se sabe cómo hacerlo.
La manera más efectiva
En relación a las metas para un corazón sano, Life’s Simple 7, orientadas por la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association), las personas cumplidoras de seis de estas siete metas tenían 10 veces más probabilidades de tener los vasos sanguíneos sanos mientras envejecían, en relación a quienes no cumplían ninguna de ellas.
Las Life’s Simple 7 para mantener un corazón sano y las arterias en buen estado de conservación comprenden:
1- Mantener una presión arterial normal
2- Mantener un colesterol bajo
3- Mantener el azúcar en la sangre bajo
4- Permanecer activo física y mentalmente
5- Comer de forma saludable
6- Perder peso hasta alcanzar el peso ideal
7- Dejar de fumar
Tal vez no sea la fuente de la juventud, pero con determinadas medidas podemos mantener nuestras arterias en buen estado. Parecen demorar, y a veces incluso detener, el endurecimiento de estas, antiguamente considerado inevitable.
En Cuba
En Cuba a partir del año 1959 se comenzó un trabajo muy serio desde el punto de vista social, legislativo, así como de asistencia médica para garantizar la salud de los adultos mayores y el disfrute de una vejez con la mejor calidad de vida.
La favorable estructura sociopolítica en el país constituye un potencial para acondicionar estas premisas en un programa donde, asimismo, de contemplar todo lo anterior, fuera capaz de asegurar la participación activa de la familia, la comunidad y las organizaciones políticas y no gubernamentales en un trabajo colectivo donde el protagonista principal fuera la persona de la tercera edad.
Este programa, además de ofrecer apoyo en favor de ellos, es aplicable en cada uno de los niveles de atención.
Con la interrogante de “qué hacer para lograr vivir 120 años y más, con una longevidad activa y satisfactoria”, recientemente se celebró el XIV Seminario Internacional de Longevidad, con sede en el Palacio de Convenciones de La Habana.
La cita abordó temáticas como genética, cultura, motivación, sexualidad, nutrición y alimentación, medio ambiente y actividad física.
Este evento es organizado por la Asociación Médica del Caribe, y lo auspician los ministerios de Salud Pública, y Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba; las organizaciones Mundial y Panamericana de la Salud; el Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana; y el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación.
