Aunque se beba poco se aumenta el riesgo de cáncer

Alcohol y cáncer. Diseño: Gilberto González García

Alcohol y cáncer. Diseño: Gilberto González García

La ingestión de bebidas alcohólicas es responsable del cuatro por ciento de todos los cánceres a nivel mundial.

Pero no se necesita ser un bebedor empedernido para sufrir esta enfermedad. Tan solo con ingerir una o dos bebidas al día, de manera consuetudinaria, se incrementa la posibilidad de padecer de algunos de estos malignos enemigos.

Consideraciones de poca bebida

Una bebida conteniendo 14 gramos de alcohol es el equivalente a una copa de vino de cuatro onzas o 118 mililitros.

En relación a la cerveza, una sola botella de 12 onzas o 354 mililitros, contiene la misma cantidad de alcohol que la de la copa de vino.

Beber de manera ligera se define como tomar hasta una bebida al día para las mujeres y hasta dos para los hombres.

Tan solo ingiriendo cada día una o dos latas de cerveza bien fría o casi congelada con el pretexto de calmar la sed de verano, peligrosamente puede aumentar el riesgo de cáncer.

No es nada inofensivo

Fueron seguidos, durante 30 años, más de 130 mil adultos. Entre aquellos bebedores ligeros a moderados se encontró un riesgo más elevado de cáncer de mama para las mujeres y de otros varios tipos de cáncer en los hombres, sobre todo en fumadores.

La investigación fue realizada en la Universidad de Harvard, en Boston, y publicada en la revista British Medical Journal. Además del cáncer de mama, los cánceres relacionados con el alcohol incluyeron el de colon, hígado, oral, garganta y esófago.

No se puede ser ingenuo

Quienes con determinada frecuencia visiten algún que otro elegante y refrigerado bar o una calurosa barra de esquina de barrio, no pueden estimarse libre de riesgo de enfermedades malignas. Aun si se considera un bebedor muy controlado, en las frecuentes ingestiones de bebidas alcohólicas siempre hay un peligro latente.

Para hacer estimaciones sobre si se debe beber y la cantidad a calcular se deben tener en cuenta determinados factores tales como si la persona es fumadora, los antecedentes familiares de cáncer relacionado con el alcohol y el riesgo de enfermedad cardiaca.

No tener esos elementos en cuenta es pura ingenuidad.

Para los dos sexos

Los hombres, y sobre todo quienes hayan sido fumadores en el pasado, deben limitar y espaciar al máximo la ingestión de bebidas alcohólicas para evitar el peligro de cáncer.

Las mujeres aunque nunca hayan fumado tienen un aumento de riesgo, sobre todo del cáncer de mama, a la hora de ingerir bebidas alcohólicas de manera frecuente aunque sea en pocas cantidades.

Por lo tanto, deben beber de manera controlada, demorada y excepcional, o tal vez nunca, quienes deseen reducir el peligro de padecer de cáncer, sobre todo si existen antecedentes familiares de esta enfermedad.

En cuba y en el mundo

La Organización Mundial de la Salud (OMS), estima que cada año se producen 3,3 millones de muertes en el mundo debido al consumo nocivo de alcohol.

Según datos ofrecidos por la Biblioteca Médica Nacional, en la III Encuesta nacional de factores de riesgo, Cuba 2010-2011, la prevalencia de bebedores sociales en el país fue de 85,1 por ciento, en tanto 7,2 por ciento de los consumidores fueron bebedores en riesgo, 5,1 por ciento bebedores perjudiciales y 2,7 por ciento fueron clasificados como dependientes alcohólicos.

Por otra parte, según el Anuario Estadístico de Salud de Cuba, durante el 2014 fallecieron 375 personas por trastornos mentales debidos al uso del alcohol.

Teniendo en cuenta todas estas consideraciones, antes de llevarse a los labios cualquier recipiente conteniendo bebidas alcohólicas, usted debe pensar siempre en las consecuencias desagradables para su salud debido a la ingestión frecuente de este poco amistoso producto por poca sea su cantidad.

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