La obesidad y la ingestión de bebidas alcohólicas han sido reportadas de manera frecuente como elementos relacionados con el cáncer de mama aparecido después de la menopausia.
Ahora se reporta, en aquellas mujeres consumidoras frecuentes de azúcares refinados como los hallados en las bebidas azucaradas y en los dulces, la posibilidad de un mayor riesgo de padecer de esta enfermedad.
Estadísticas elocuentes
Las estadísticas de una reciente investigación se basaron en casi tres mil 200 adultos de los Estados Unidos. Sus costumbres alimentarias y la frecuencia de cáncer de mama en este grupo se siguieron durante más de 20 años.
Las mujeres cuyas dietas estaban constituidas por carbohidratos complejos o saludables como los hallados en verduras, frutas, granos integrales y legumbres, tuvieron un 67 por ciento menos de probabilidades de desarrollar un cáncer de mama, en comparación con aquellas consumidoras de carbohidratos refinados.
Este es un nuevo motivo para eliminar o reducir todo lo posible los carbohidratos industriales o refinados de la alimentación, en este caso en el sexo femenino, pues el cáncer de mama es de los más frecuentes en nuestro país.
Aún faltan respuestas
En estos momentos es difícil saber si ciertos alimentos en sí mismos, como son los azúcares refinados, contribuyen al cáncer de mama, o si los verdaderos culpables son el consumo total de calorías y el aumento del peso corporal debido al consumo exagerado de estos productos industriales como pueden ser el pan blanco, los dulces o los refrescos con azúcar.
Estos alimentos sí se han confirmado cómo importantes factores de riesgo para la obesidad y la diabetes mellitus tipo dos. Con solo estas razones hay motivos suficientes para disminuirlos drásticamente de la diaria alimentación.
Es un cambio fácil de hacer en la dieta, además de inteligente.
Los alimentos nutritivos y de elevada calidad son una selección más saludable en relación a las comidas procesadas.
En Cuba
El diagnóstico precoz del cáncer de mama en la atención primaria, o sea, en los consultorios del médico de la familia, es la principal arma contra esta letal enfermedad.
En ese sentido desempeña un papel importante el conocimiento adquirido por las mujeres en este nivel de atención a su salud del comportamiento de los factores de riesgo.
Resultados de investigaciones en nuestro país demuestran como prácticamente no hay casos por debajo de los 30 años y sí un incremento en la frecuencia a partir de los 40 años y mayor entre los 50 y 59 años.
Aunque no hay causas conocidas del cáncer de mama, según la experiencia cubana también se sabe como en su aparición influyen factores ambientales como la alimentación inadecuada además de otros favorecedores como el consumo de tabaco, la ingestión de una dieta pobre en fibras o la adicción al alcohol, por solo citar algunos de ellos.
Por lo tanto, eliminando factores de riesgo como son la obesidad y el consumo exagerado de azúcares refinados y observando una alimentación saludable y una vida ordenada sin adicciones, pueden eliminarse varios importantes elementos capaces de favorecer la aparición de esta peligrosa enfermedad.


