
Diseño: Gilberto González García
En el sector de la salud pública la afectación monetaria acumulada desde el inicio del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba es de más de dos mil millones de dólares, sin embargo es difícil calcular el impacto humanitario que ha tenido este engendro sobre el pueblo cubano.
¿Cómo se han manifestado directamente estas afectaciones en el sector?
Muchos ejemplos ilustran cómo la mayor de las Antillas se ve en la necesidad de adquirir en mercados geográficamente alejados, una buena parte de los medicamentos, reactivos, piezas de repuesto para equipos de diagnóstico y tratamiento, instrumental y otros insumos.
A lo anterior se suma el tener que recurrir a intermediarios, con el innecesario incremento de los gastos en el sector y en ocasiones la demora del tratamiento a los pacientes.
A continuación mostramos puntualmente cómo niños o adultos afectados del corazón se convierten en diana del bloqueo, cuando por sus injustas restricciones hospitales y centros de investigación especializados en el tratamiento de esas enfermedades, ven limitadas las vías más idóneas y menos invasivas para curar o mejorar la calidad de vida del paciente.
Así consta en el informe de 2015 sobre la resolución 69/5 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, titulada “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”:
– “Las afectaciones ocasionadas por el bloqueo al cardiocentro pediátrico William Soler se recrudecieron a partir de su incorporación, en abril del 2007, a la categoría de hospital denegado por la OFAC, con lo que se impusieron condiciones para la venta de productos que requieren licencia previa.
“Desde entonces las empresas NuMED, AGA Medical y Boston Scientific no pudieron continuar suministrando los dispositivos que se usan en procederes de diagnóstico y tratamiento por cateterismo intervencionista, lo que obliga a someter a los niños a cirugía cardiaca a corazón abierto con mayor riesgo de complicaciones y mortalidad e incremento de los costos”.
– “Esta institución tampoco puede contar con materiales biológicos de implante cardiaco de óptima calidad procedentes de los Estados Unidos, como las válvulas cardiacas biológicas.
“Esto ha obligado al centro asistencial a utilizar, en ocasiones, válvulas mecánicas con necesidad de anti-coagulación, lo cual supone un mayor riesgo y predispone a los pacientes a otras complicaciones”.
– “Asimismo, no tiene acceso a los sets de gastrostomía percutánea fabricados en la nación norteña, necesarios en algunos pacientes muy desnutridos, sin posibilidad de adecuada alimentación por vía oral.
Al no contar con este producto el hospital se ve en la obligación de realizar una gastrostomía quirúrgica a sus pacientes”.
Las leyes del bloqueo siguen en vigor y se aplican con rigor
A través del testimonio del doctor Lorenzo Llerena, director del Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular de La Habana, se conoció además que debido al bloqueo, recientemente un especialista del centro debió viajar a Estados Unidos para intercambiar y exponer experiencias cubanas en un trabajo que ya se viene realizando aquí por más de 10 años.
El doctor puntualiza que la idea de que ya no hay bloqueo encarnizado contra Cuba, que se quiere hacer creer a la opinión pública mundial, no es así, es falso completamente, y explica cómo la adquisición de nuevas tecnologías continúan encareciéndose cada vez más, porque los convenios se tienen que hacer con países muy distantes.
Otro ejemplo de las afectaciones que provoca al instituto esta medida es que “(…) no puede disponer del set extractor de cables o electrodos de marcapasos o de desfibriladores automáticos implantables de la firma norteamericana Cook.
“La ausencia de este equipo obliga a realizar intervenciones quirúrgicas con circulación extracorpórea para extraer los electrodos, incrementando los riesgos de complicaciones a los pacientes”.
El bloqueo viola los derechos del pueblo cubano a la salud
He aquí solo una muestra del por qué el ilegal bloqueo a Cuba debe desaparecer y cómo la gran potencia que se quiere imponer como árbitro del mundo para evaluar en otros países el cumplimiento de los derechos humanos, que ella misma infringe, trata de limitar el disfrute a la salud del pueblo cubano.
El bloqueo es violatorio de un derecho del que nos hicimos dueños solo a partir del triunfo revolucionario del primero de enero de 1959, y al que no renunciaremos jamás.

