Según Ecured, se define como ruido todo sonido no deseado; desde ese punto de vista la más excelsa música puede ser calificada como ruido por aquella persona que en cierto momento no desee oírla.
La expresión ruido como sinónimo de contaminación acústica, hace referencia a un ruido (sonido), con una intensidad alta (o una suma de intensidades), que puede resultar incluso perjudicial para la salud humana.
Contra el ruido excesivo se usan tapones para los oídos y orejeras que disminuyen los decibeles de los sonidos exteriores, disminuyéndolos o haciendo que su escucha sea más agradable para así evitar la pérdida de audición que, si no se controla, puede provocar la sordera.
Por el contrario, los ruidos son también sonidos simples o complejos pero disarmónicos y de muy alta intensidad, que generan intolerancia o dolor al oído y una sensación de displacer al individuo.
Se llama contaminación acústica, o contaminación auditiva, al exceso de sonido que altera las condiciones normales del ambiente en una determinada zona. Si bien el ruido no se acumula, traslada o mantiene en el tiempo como las otras contaminaciones, también puede causar grandes daños en la calidad de vida de las personas si no se controla adecuadamente.
Las principales causas de la contaminación acústica son aquellas relacionadas con las actividades humanas como el transporte, la construcción de edificios y obras públicas y las industrias, entre otras. Las intensidades de sonido por encima de los 60 decibelios pueden ser, incluso, perjudiciales para la salud.
Ruido blanco
El ruido blanco es un sonido de onda baja; en el ambiente es similar como el ruido del viento, el agua, el aire del ventilador o el sonido bajo de la televisión o el radio cuando se quedan sin señal. Actualmente se fabrican aparatos y aplicaciones informáticas capaces de reproducirlo.
Desde hace aproximadamente 10 años se utiliza esta técnica, pues con ella se logra engañar al cerebro y distraerlo de los ruidos ambientales capaces de dificultar que se concilie el sueño.
Su utilidad
El ruido blanco se ha mostrado útil en el tratamiento de las personas con dificultades para dormir o de continuar durmiendo. Quienes tienen problemas para quedarse dormidos es suficiente programarlo sólo para inducirlo, pero quienes tienen insomnio pertinaz o dificultad para seguir en “brazos de Morfeo”, lo mejor es escuchar ruido blanco durante todo el tiempo empleado para descansar.
Este método también es útil para personas sensibles domiciliadas en lugares muy transitados o ruidosos. Les ayuda a no recibir con la misma intensidad los fuertes estímulos sonoros del exterior.
Una información
Según un informe aparecido la red informática de la salud cubana, Infomed, el sueño ligero conforma 60 por ciento del tiempo en que dormimos. Por eso las personas muy sensibles a los ruidos o que padecen insomnio no logran un descanso reparador, pero la terapia con ruido blanco puede cambiar esta situación.
El ruido blanco de baja intensidad puede favorecer la relajación y el sueño al hacer que el umbral auditivo alcance su nivel máximo. Usando este tipo de sonidos de fondo los estímulos auditivos más intensos son menos capaces de activar la corteza cerebral durante el sueño.
Por eso algunas personas consiguen dormirse más rápido si tienen la televisión encendida con un volumen moderado. Son aquellos a quienes casi todas las noches “se les cae la cabeza”, y hasta roncan, sentados frente a la pantalla chica.
En otros países existen algunas tiendas especializadas donde pueden adquirirse discos compactos con largas secuencias de ruido blanco, así como aparatos electromecánicos que hacen uso del principio del ruido blanco para “enmascarar” los ruidos repentinos y molestos.

Puede probar este sencillo circuito electrónico para generar ruido blanco. Tomado de electronicafacil.net

