En verano, cuando más aumenta la temperatura, sucede lo mismo con los riesgos para la salud de las personas de la tercera edad y con quienes padecen determinadas enfermedades crónicas.
El riesgo de procesos de determinada gravedad vinculados con elevadas temperaturas puede aumentar cuando se combinan calor, desfavorables estilos de vida y el estado de salud de cada persona.
Los estilos de vida o las inadecuadas costumbres
Los peligros debidos al calor aumentan cuando no se beben suficientes líquidos por no disponer de ellos con facilidad, ambientes muy calurosos sin una refrescante ventilación o vestirse con demasiadas ropas.
Los de mayores edades no deben concurrir a lugares con hacinamiento de personas o realizar largas caminatas por dificultades con el transporte o por el solo deseo de caminar.
Los adictos al alcohol son más susceptibles de sufrir complicaciones debidas al intenso calor ambiental.
La salud y el calor
Aquellos con excesivo peso corporal son más sensibles a las elevadas temperaturas. Los más afectados pueden ser quienes padecen enfermedades del corazón, pulmones o riñones. También presentan mayor vulnerabilidad durante los días de mayor calor veraniego aquellos con cambios en la piel vinculados con la edad y con una mala circulación periférica o afectación de las glándulas sudoríparas.
Para quienes tienen algún tratamiento
Los consumidores de medicamentos relacionados con la disminución de la sudoración, como pueden ser los diuréticos, los sedantes o algunos para el corazón, así como quien mantenga una dieta restringida en sal, pueden tener mayor riesgo ante un excesivo calor.
Pero antes de hacer algún cambio en sus costumbres terapéuticas debe consultar con su médico sobre estos asuntos.
Unos buenos consejos
En los días muy calurosos las personas frágiles de la tercera edad o con determinadas enfermedades crónicas deben permanecer bajo techo y en sitios donde haya fresco.
Aire acondicionado o un simple ventilador, espacios a la sombra, ropa muy ligera, adecuada hidratación y reposo físico y mental son auxiliares valiosos para estas personas.
Para Cuba, un record de calor
Según la prensa nacional del pasado 29 de junio, Holguín tuvo un registro histórico de alta temperatura para ese mes. Los termómetros marcaron 37 grados Celsius, lo cual supera el registro anterior de máxima temperatura que fue de 36,1 hace 11 años.
Condiciones de fuerte radiación solar, poca nubosidad y vientos débiles, favorecieron tal suceso.
Esta marca se suma este año al segundo valor de temperatura más alta en la historia de los registros climáticos en Cuba y el más elevado en la provincia de Holguín, reportado en el mes de abril con 38,7 grados Celsius.
Este último registro se ubicó a solo una décima de grado (0,1 °C) del récord absoluto para la nación que es de 38,8 grados, registrada por la estación de Jucarito, provincia de Granma, el 17 de abril de 1999.
Por lo tanto, ninguna precaución está de más cuando se trata de cuidarse de los embates del calor a las personas más susceptibles a estas veleidades de la temperatura ambiental.

