
Foto: Agencia Cubana de Noticias.
Con la premisa de tratar al paciente más allá de la enfermedad, cada año miles de médicos cubanos brindan sus servicios en la Isla y en varios países del mundo.
Este 3 de diciembre los galenos de la nación caribeña celebran el Día de la Medicina Latinoamericana ostentando logros indiscutibles a nivel internacional.
En este 2018 registran avances en el Programa Materno Infantil, con 4,0 por cada mil nacidos vivos de tasa de mortalidad infantil, catalogada como la más baja de la historia.
Dondequiera que llega el ejército de batas blancas de la mayor de las Antillas se demuestra el amor de estos profesionales por la humanidad, por eso no pueden faltar los aportes de la Isla en cooperación médica internacional, donde más de 65 naciones reciben su apoyo.
La lista de los logros de los médicos cubanos es inmensa, así como su voluntad; para hoy en el país están previstas jornadas de homenaje a los trabajadores de la salud en las diferentes instituciones del sector.
Cuba y demás países del continente conmemoran la efeméride en tributo al nacimiento del científico cubano Carlos Juan Finlay (1833-1915), descubridor del agente trasmisor de la fiebre amarilla.
En sus estudios, Finlay demostró en 1881 que entre un sujeto infectado y otro sano había un agente independiente que la transmitía, y fue capaz de identificar al Aedes aegypti como el vector biológico.
Otro de los resultados de la mayor de las Antillas es la campaña antivectorial, la cual ha permitido evitar la propagación de epidemias como dengue, zika y chikungunya.
La valía de los médicos cubanos no radica simplemente en su profesionalidad, sino también en su capacidad de involucrarse con sus pacientes.
