
La cervicitis incrementa el flujo vaginal y provoca dolor durante el coito o después. Foto: Internet
La cervicitis es un proceso inflamatorio del cuello del útero que afecta a más de la mitad de las mujeres en algún momento de su vida adulta. Los factores condicionantes son numerosos y entre los más frecuentes se encuentran las infecciones de transmisión sexual (ITS), ya sean causadas por bacterias, parásitos o virus.
También entre las causas más comunes de esta dolencia se hallan las laceraciones de origen traumático debido a malos manejos durante las interrupciones de embarazo o partos, y las lesiones fisiológicas congénitas, como las ectopias, proceso benigno que afecta entre el 60 por ciento y el 70 por ciento de las mujeres, el cual se caracteriza por la salida de uno de los epitelios del útero hacia el área del cuello uterino.
Con frecuencia, la cervicitis incrementa el flujo vaginal y suele provocar dolor durante el coito, o después, e igualmente picor, e incluso, suele propiciar la aparición de lesiones en la piel alrededor de los vellos del pubis.
Si no es tratada a tiempo, la infección puede llegar al útero, a las trompas de Falopio y a los ovarios, transformándose entonces en una inflamación pélvica aguda que puede provocar a largo plazo infertilidad.
Para el doctor Jorge Peláez, vicepresidente de la Sociedad Cubana de Obstetricia y Ginecología, las mujeres que padecen cervicitis deben extremar las medidas de higiene personal en esos días y chequearse de manera sistemática hasta que el médico certifique la total curación. Además, es muy recomendable acompañar el tratamiento con reposo sexual, pues eso evitará la reinfección con otros gérmenes y la complicación.
La mejor manera de evitarla es previniendo las infecciones, sobre todo manteniendo una sexualidad responsable y el uso del condón, asegura Peláez.
Además, hay que tener presente, aunque no siempre se comporta de la misma manera, que los síntomas pueden afectar asimismo al compañero de quien la padece, otra de las razones para abstenerse de tener relaciones durante el período de recuperación.
Entre las manifestaciones más comunes de esta dolencia en la pareja sexual de las mujeres con cervicitis se encuentran la cistitis, molestias y sangramiento en el momento de eyacular y orinar, dolor en los testículos, inflamación de los conductos por los que circula el semen y alteraciones a nivel de glándula testicular, síntomas que ceden según progrese el tratamiento médico, que necesariamente deberá ser llevado por los dos miembros de la pareja; según el vicepresidente de la Sociedad Cubana de Obstetricia y Ginecología.
Afortunadamente esta es una enfermedad curable, y sobre todo prevenible.

