Cocaína y muerte de neuronas

Cocaína vs CerebroEs conocido como abusar de la cocaína, a largo plazo puede producir afectaciones tales como epilepsia e incluso la muerte masiva de neuronas.

Aunque el consumo continuado de esta droga ha sido analizado en diferentes investigaciones, no se conocían las consecuencias de un hartazgo de cocaína, sobre todo en el cerebro de personas jóvenes.

Ahora se sabe

Un solo día de abusar de esta droga es suficiente para alterar los ritmos de sueño y vigilia y generar alteraciones neuronales, según se demostró en una investigación publicada en las revistas Biological Psychiatry y Psychopharmacology.

Se pudo confirmar en un estudio de laboratorio donde se analizó este efecto en los cerebros de ratones jóvenes después de un atracón de cocaína.

Como ya era conocido anteriormente, existe afectación de las neuronas de la corteza cerebral y de una región del cerebro llamada tálamo en los consumidores habituales de esta droga. Por eso la investigación fue centrada en analizar si se producían cambios en el circuito o conexión de la corteza con el tálamo en la situación referida.

Reproduciendo la malsana experiencia

A los ratones adolescentes se les administraron tres inyecciones de cocaína en un solo día.

Es lo mismo cuando los consumidores compulsivos repiten la dosis al notar la disminución de su efecto.

Pudieron observar inmediatamente como la actividad eléctrica del cerebro de las ratas correspondía al sueño y no a la vigilia.

En la zona cerebral estudiada existen una especie de conductos o canales. Cuando esos canales son activados en exceso, en este caso por el “golpe” de cocaína, generan en el individuo despierto frecuencias eléctricas que pertenecen al rango del sueño.

Esto genera una situación contradictoria en los ritmos de las neuronas. Provocó en el cerebro de los ratones estudiados un estado de sueño a pesar de tener el cuerpo activado y despierto.

Esta paradoja entre sueño y vigilia es capaz de ocasionar daños en zonas sensibles del sistema nervioso.

Si esto sucede en forma aguda, después de las inyecciones, no es nada difícil imaginar lo que sucede en el cerebro con el abuso de esta droga en los adolescentes.

Es triste pero es cierto

Cuando una persona duerme de manera normal, existen zonas cerebrales que disminuyen sus funciones. Después de despertar la recuperan gracias a la diaria actividad.

Con el abuso de cocaína los ritmos eléctricos cerebrales y determinados canales neurológicos se asocian con el sueño.

Pero al mismo tiempo la cocaína sobrestimula al cerebro y aumenta la función muscular obligando a un estado de vigilia.

Y a largo plazo pueden morir neuronas debido a esta contradicción neurológica.

Por ser tan cierto es triste

Cuando se prolonga el consumo de cocaína bajo estas condiciones, el cerebro no puede concentrarse y empieza a dar respuestas involuntarias.

Por eso en los países donde los estudiantes adolescentes son consumidores de esta droga llamada cocaína, presentan tantas dificultades para concentrarse y disminuye su capacidad para el aprendizaje.

Afortunadamente nuestro territorio se encuentra libre de este flagelo y los adolescentes estudiantes pueden estudiar y aprender a través de su propio esfuerzo y sin malsanas interferencias.

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