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Mantener los riñones limpios es importante para una buena salud, ya que son los encargados de mantener estable la cantidad de nutrientes en el cuerpo y eliminar los excesos de sustancias que puedan ser perjudiciales.
Cuando estos no funcionan bien empiezan a eliminar los nutrientes vitales y al no excluir correctamente las toxinas, el organismo empieza a contaminarse, es por eso que se deben cuidar, pues su función es esencial para una vida saludable y llena de energía.
Beber uno o dos litros de agua al día es necesario para evitar una concentración excesiva de productos de desechos en la orina. Esta dosis debe aumentarse en días calientes o después de una actividad física extenuante, situaciones donde la pérdida de agua ha aumentado significativamente a través del sudor.
Comer más verduras, debido a su alto contenido de potasio, sodio y agua, la mayoría de ellos son excelentes para limpiarlos, también son ideales por su acción diurética, impidiendo así que se sobrecarguen.
Además, hay que evitar el consumo excesivo de medicamentos antiinflamatorios, ya que algunos, como el ibuprofeno, deben ser evitados porque pueden ser tóxicos para los riñones. Si alguna vez necesita consumirlos, asegúrese de beber mucha agua durante el día.
Mantener el azúcar a raya. La diabetes altera el correcto proceso de esta en el organismo, si el azúcar permanece en la sangre actúa como un veneno que bloquea los vasos sanguíneos de los riñones afectando la circulación, esto impide que filtren bien.
Asimismo, se debe controlar la hipertensión, padecimiento que daña los vasos sanguíneos de los riñones impidiendo que filtren la sangre de manera correcta. De ahí la necesidad de mantener una dieta baja en sodio y se recomienda especialmente evitar los alimentos con alto contenido de sal como embutidos y cecina.

