No es necesario esperar que nuestra piel se arrugue para comenzar a tomar medidas de precaución.
Recuerda ante todo que jamás debes acostarte con el rostro sin quitar el maquillaje o la suciedad. Trata de tener siempre a mano una crema humectante o nutritiva para aplicarte antes de dormir, que le permita a tu piel mantenerse fresca y lozana con el paso de los años.
También hay varias recetas naturales que puedes utilizar y que su uso continuo beneficia grandemente los delicados tejidos de tu cara. Uno de ellos es la crema antiarrugas de aloe vera y pepino que puede ser una magnífica solución, cuando el paso del tiempo comienza a hacerse presente en tu rostro.
Ambos plantas son muy hidratantes para la piel y con el uso continuo, se pueden llegar a conseguir magníficos resultados.
Ingredientes:
100 gramos de pepino
100 gramos de pulpa de
aloe vera
Preparación:
Toma la licuadora o un mortero y coloca la pulpa del pepino y también la del aloe vera. Vas añadiendo agua destilada a medida que haces la mezcla, dejando una crema homogénea y sin grumos.
Lo mejor a la hora de la aplicación es colocar sobre el rostro con un pincel o algodón y dejar actuar a lo largo de toda la noche, usando antes de ir a dormir. Luego la retiras con agua tibia. Lo ideal, por otra parte, es comenzar con el tratamiento en cuanto detectes que tienes arrugas.

