Este último domingo de enero Cuba recibió el Día Mundial de Lucha contra la Lepra, con los resultados de un sostenido trabajo a favor de la no trasmisión de la enfermedad en la Isla y el diagnóstico temprano como uno de los más importantes aspectos para lograr este objetivo.
Con posterioridad al triunfo revolucionario, o sea en 1962, el Ministerio de Salud Pública implementó el Primer Programa Nacional de Prevención y Control de Lepra, que se ha ido actualizando de acuerdo al desarrollo de los servicios médicos a los que tiene acceso todo el pueblo, y a los avances científicos-técnicos obtenidos en el conocimiento de la afección.
Con la reducción de la tasa de prevalencia a 0.79 por cada 10 mil habitantes en 1993, la lepra dejó de ser considerada en la Mayor de las Antillas como un problema de salud, de acuerdo a los parámetros que debe cumplir una nación para ser declarado como tal, según la Organización Mundial de la Salud.
Aunque es esta una enfermedad de baja prevalencia en Cuba, anualmente se reportan casos nuevos, por lo que se trabaja sistemáticamente para educar a la población respecto al tema, evitar conductas de riesgo, pesquisar los casos, lograr que el tratamiento sea totalmente efectivo y con ello parar la cadena de trasmisión.
Otra permanente tarea con la que se cumple, es mantener a los profesionales del sector actualizados en los comportamientos e investigaciones nacionales o internacionales en relación con la enfermedad y entre ellos, el intercambio de experiencias; objetivos que se cumplieron en la recién concluida Jornada Nacional de Lepra, efectuada en La Habana durante los días 22 y 23 de este mes, con sede en el hospital Clínico Quirúrgico Manuel Fajardo Rivero.
Es importante recordar que la lepra es una enfermedad infecciosa crónica, que afecta principalmente la piel, los nervios periféricos, la mucosa de las vías respiratorias superiores y también los ojos, además de algunas otras estructuras.
De igual forma, es un padecimiento que afecta a personas de cualquier edad y a ambos sexos. No es de fácil contagio y se transmite por contacto prolongado con una persona infectada.


