
El término apendicitis fue propuesto en 1886 por el patólogo Reginald Fitz en su notable discurso sobre “inflamación perforante del apéndice”. Foto: Internet
El término apendicitis fue propuesto en 1886 por el patólogo Reginald Fitz en su notable discurso sobre “inflamación perforante del apéndice”, como preámbulo a otras investigaciones que hoy arrojan luz sobre una de las enfermedades más frecuentes en la población mundial.
De paso por la Facultad de Ciencias Médicas Doctor Salvador Allende, de La Habana, el doctor Rego Hernández explica que la apendicitis aguda afecta al siete por ciento de la población general y se presenta en todas las edades, aunque es rara en los primeros y últimos años de vida, por lo que su mayor incidencia recae entre los siete a 30 años de edad, mayormente en el sexo masculino.
La práctica médica indica la sintomatología característica de dolor, náuseas o vómitos y fiebre de 37 a 38 º C (grados Celsius), pulso aumentado más de lo que corresponde, pero no siempre es así, razón por la cual la experiencia del cirujano determina un claro diagnóstico precoz, pues en la demora se pone en peligro la vida del paciente.
Un enfermo con apendicitis aguda debe someterse a intervención quirúrgica antes de las 24 horas de inicio de los síntomas, para que su evolución ulterior sea buena y disminuya la probabilidad de complicaciones que conllevan a la muerte.
La familia debe conocer que, ante los primeros síntomas no se pierda tiempo probando automedicarse, más bien acuda rápidamente al médico, porque ante la urgencia de una apendicitis aguda es imprescindible el tratamiento quirúrgico inmediato.

