Se llama dieta mediterránea a un estilo de alimentación basado en las costumbres del tipo de comida de quienes viven en aquellos países de la cuenca del Mediterráneo como puede ser Grecia, España o Túnez.
Está constituido por la ingestión de verduras, frutas, frutos secos, cereales integrales, pescados, grasas monoinsaturadas preferentemente el aceite de oliva, reducción de las carnes y productos lácteos sin descremar y una escasa ingestión de bebidas alcohólicas.
Tampoco incluye comidas refinadas y procesadas con azúcar y sal, ni mantequilla y otras grasas saturadas como las contenidas en las carnes rojas.
Protección ante todo
Los alimentos incluidos en la dieta mediterránea tienen propiedades anti-inflamatorias y antioxidantes.
Representan un enorme beneficio para la salud humana pues además de nutrir al organismo humano también lo protegen de diversas enfermedades, entre ellas el cáncer.
Nuevas consideraciones sobre la dieta mediterránea
Se realizó una investigación en el Instituto di Ricerche Farmacologiche de Milán, Italia y publicado en la revista British Journal of Cancer.
En ella se confirmó como, en las mujeres que se alimentaban siguiendo los patrones de esta dieta, se reducía el riesgo de cáncer uterino de forma significativa y de manera evidente.
Para ello fueron analizados los patrones dietéticos de más de cinco mil mujeres italianas para precisar si se encontraban ajustadas a la dieta mediterránea.
Según su cumplimiento
Quienes cumplían con siete de los componentes de este tipo de alimentación presentaron un riesgo de un 57 por ciento más bajo de padecer de cáncer uterino.
Observar seis componentes de la dieta representó un 46 por ciento más bajo. Con cinco componentes cumplidos el riesgo tan solo disminuyó un 34 por ciento.
En las mujeres cumplidoras de menos de cinco componentes no se observó una reducción significativa del riesgo de presentar cáncer uterino.
Moraleja
Estos resultados nos llevan a comprender aun mejor como la selección de los comestibles influyen sobre el riesgo de padecer cáncer.
En el año 2013 fueron diagnosticados 15 millones de nuevos casos de cáncer y ocho millones de personas fallecieron por esta causa.
Una alimentación saludable, equilibrada y basada en productos naturales fue considerada capaz de disminuir el riesgo de cáncer uterino.
Las posibilidades de padecer cáncer es influida por la edad y los genes, pero un estilo de vida saludable igualmente puede desempeñar un papel importante en la reducción del riesgo de padecerlo.
Cuba ofrece gratuitamente una amplia cobertura a todos sus ciudadanos en el diagnóstico precoz y tratamiento de esta enfermedad.
Pero por nuestra parte no fumar, mantener un peso sano, ser activo, comer saludablemente y reducir el alcohol ayuda a que las probabilidades estén a nuestro favor en relación a la prevención del cáncer.


