El dolor crónico de rodillas, padecido aproximadamente por la mitad de los hombres de 70 años y más, aporta riesgos. Quienes presenten esta manifestación pueden perder rápidamente tejido muscular, calidad de vida y sufrir caídas con el peligro de fractura de cadera.
A partir de ese momento puede desarrollarse una discapacidad motriz, y por lo tanto, de mortalidad temprana.
La obesidad y el dolor de espalda son más comunes en el grupo de hombres con dolor de rodilla.
Discapacidad motriz
Se observa en personas imposibilitadas de caminar, subir o bajar un piso por la escalera sin ayuda y caminar alrededor de 800 metros sin asistencia.
En una investigación realizada en la universidad de Sídney, Australia, y publicada en la revista Age and ageing, fueron observados más de mil 500 hombres de 70 años o más durante dos años.
Aquellos con dolor de rodilla eran 2,5 veces más propensos a padecer discapacidad motriz que el grupo sin dolor, solían sufrir más caídas, tenían menos fuerza y masa en los tejidos de los músculos, los tendones y los ligamentos extensores de la rodilla.
Aunque el envejecimiento provoca una leve pérdida de la masa muscular, el equipo detectó también una pérdida de la fuerza de los músculos de la rodilla en los hombres con dolor a ese nivel.
La fuerza de los músculos controladores de los movimientos de esa articulación disminuye un 3,4 por ciento anual en hombres sin dolor. Pero, en quienes lo presentaron durante los dos años de la investigación, la fuerza muscular se redujo un 4,5 por ciento anual.
En las personas obesas, adelgazar puede aliviar y hasta eliminar el dolor.
En Cuba
Habitualmente, la osteoartritis dolorosa de rodilla solo lograba atenuarse con tratamientos paliativos; sin embargo, ante la urgencia de un envejecimiento poblacional y la recurrencia de un padecimiento tan frecuente comenzaron a implantarse en nuestro país las células madre.
Este tratamiento es para quienes presentan lesiones degenerativas en la articulación mencionada, en este caso osteoartritis moderada, una afección que da mucho dolor e incapacidad funcional.
Y así vemos como en la provincia de Sancti Spíritus, en el centro del país, de los casi 200 espirituanos sometidos a este proceder, más del 85 por ciento ha podido volver a su vida habitual.
Con el implante de células madre se ha logrado el alivio del dolor, se recupera la movilidad articular y se incrementa la calidad de vida del paciente, pues muchos se reincorporan a su actividad social.
No obstante, además de la reducción del peso sobrante, para los pacientes resulta fundamental la realización debida del tratamiento fisioterapéutico después de la aplicación de las células madre.


