Edificar para la salud

Frente al acoso estadounidense que limita aún la compra y adquisición de materiales y tecnologías avanzadas, la labor consagrada del pueblo puede sacarle mejor partido a lo que está a la mano, para planificar y organizar el trabajo que redunde en construcciones ejecutadas en menor tiempo, de mayor durabilidad y confort. (Foto: venceremos.co.cu)

Frente al acoso estadounidense que limita aún la compra y adquisición de materiales y tecnologías avanzadas, la labor consagrada del pueblo puede sacarle mejor partido a lo que está a la mano, para planificar y organizar el trabajo que redunde en construcciones ejecutadas en menor tiempo, de mayor durabilidad y confort. (Foto: venceremos.co.cu)

El Estado cubano asignó 16 millones de pesos a un ambicioso programa de construcción, reparación y mantenimiento de numerosas instituciones de asistencia médica en La Habana.

La estrategia gubernamental forma parte del esfuerzo financiero emprendido por el gobierno de la capital para hacerle frente al bloqueo económico, financiero y comercial que hasta el pasado año afectó la salud pública cubana por unos 39 millones de dólares.

Bueno es destacar la voluntad política de asegurar la asistencia médica gratuita, por encima de las dificultades derivadas de la crisis económica internacional, pero también es oportuno recordar la responsabilidad ciudadana de exigir por el cuidado y mejor servicio, en el que deberes y derechos han de ir juntos para prosperar.

Por lo anterior, la puesta en práctica de la plataforma política del Partido y la Revolución, requiere intensificar la labor coordinada de los Ministerios de Salud y de la Construcción, para dar continuidad al perfeccionamiento y equilibrio de la capacidad de proyectos constructivos, como instrumentos en la planificación eficiente de las inversiones y de los recursos asociados a ellas.

Solo así podrán ser beneficiados importantes objetos de obra, entre los que sobresalen: 81 servicios médicos (61 policlínicos y 20 clínicas estomatológicas), 30 hospitales (de estos, tres militares) y 19 hogares maternos; además, 25 casas de abuelos y 13 centros médicos psicopedagógicos, para la atención geriátrica especializada.

Frente al acoso estadounidense que limita aún la compra y adquisición de materiales y tecnologías avanzadas, la labor consagrada del pueblo puede sacarle mejor partido a lo que está a la mano, para planificar y organizar el trabajo que redunde en construcciones ejecutadas en menor tiempo, de mayor durabilidad y confort.

La mirada profunda y humanista, puede ser más objetiva y proyectarse hacia la mejor manera de hacer, aunque todavía existan impedimentos en la adquisición de medicamentos, instrumental y otros insumos, debido a los mercados distantes y el uso de intermediarios, cada vez más temerosos a las represalias del gobierno de Washington.

Pero lo más importante es la valoración del gobierno cubano a la actividad de salud, un sector que este 2014 recibe considerable estimulación salarial y mejores perspectivas de trabajo, mediante un sistema de regionalización asistida, que deberá responder a la racionalidad, eficiencia y sostenibilidad del sistema socialista hasta en los más recónditos destinos de la geografía insular.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *