
La caminata es una forma universalmente conocida y económica para mantenerse activo. Foto: Internet.
La actividad física regular es una de las cosas más importantes que se pueden hacer para conservar o mejorar la salud. Ayuda a controlar el peso, reducir el riesgo de enfermedades del corazón, evitar la diabetes tipo dos, la hipertensión arterial, la actividad cardiovascular, el fortalecimiento de los diferentes grupos musculares y la constitución ósea.
Practicar algún tipo de entrenamiento, además de mejorar la condición física, marca una gran diferencia en calidad de vida. No es necesario ir a un gimnasio para hacer cualquier tipo de ejercicio, sino que en el propio hogar pueden realizar cuclillas, movimientos rotatorios de cintura, brazos y cuello.
Además puedes trotar en el lugar. Pero recuerda hacer ejercicios de respiración entre uno y otro. Basta con levantar los brazos e inspirar gran cantidad de aire, luego irlo soltando suavemente mientras bajamos los brazos. De esta forma ayudamos a mantener un buen ritmo cardiaco mientras ejercitamos y evitamos la falta de aire y el cansancio.
Un ejercicio básico y muy beneficioso es caminar, ya que disminuye el colesterol y estimula la liberación de endorfinas, hormonas internas que producen sensaciones de placer y bienestar. Si es posible desarrolla este simple ejercicio diariamente, midiendo el tiempo y tratando de agilizar el paso de manera que cada vez camines más en menso tiempo, así también ayudarás a que tu cuerpo elimine esos kilitos que tanto te preocupan y que tanto daño hace a la salud.
Nadar es un excelente ejercicio para mantener el cuerpo en forma y fortalecer el sistema respiratorio.

