
“Si una persona entrena su cerebro a partir de los 20 ó 25 años de edad y adopta esas medidas como un estilo de vida, propiciará al llegar a los sesenta o setenta años, con una mejoría en todas las funciones cerebrales; es decir, en la percepción, la atención, la conciencia, la memoria y otras como el lenguaje y la retención”. (Foto: http://4.bp.blogspot.com)
Cuando se cumplen setenta años de edad, se ve con frecuencia que las personas se preocupan más por los años de lucidez mental que tienen por delante, que de su apariencia física. Por supuesto que la actitud es lógica.
La Doctora en Ciencias Psicológicas María Luisa Bringas Vega, Jefa del Departamento de Neuropsicología del Centro Internacional de Restauración Neurológica (CIREN), con sede en la capital cubana, afirma que el cerebro humano, al igual que el resto del cuerpo, tiene un proceso de degeneración o de deterioro que transcurre con la edad, de ahí la importancia de entrenarlo; mucho mejor si se hace desde la juventud.
La especialista, graduada en 1974 de Licenciatura en Psicología comentó: “Igual que usted hace ejercicios regularmente para mantenerse físicamente capaz, busca la manera de dormir bien y de alimentarse saludablemente, el cerebro necesita esos mismos requisitos. Se trata de un órgano del sistema nervioso rico en neuronas con funciones especializadas, localizado en el encéfalo de los animales vertebrados y la mayoría de los invertebrados”.
“Si una persona entrena su cerebro a partir de los 20 ó 25 años de edad y adopta esas medidas como un estilo de vida, propiciará al llegar a los sesenta o setenta años, con una mejoría en todas las funciones cerebrales; es decir, en la percepción, la atención, la conciencia, la memoria y otras como el lenguaje y la retención”.
Añadió que al igual que los ejercicios físicos ayudan a mantener el tono muscular, los ejercicios mentales e intelectuales contribuyen a conservar el buen estado del cerebro.
“Existen ejercicios básicos: Se ha demostrado en investigaciones realizadas por neurocientíficos japoneses que el ejercicio aritmético simple, realizado de la forma más rápida posible ayuda a que la actividad cerebral sea más completa en los dos hemisferios, y en casi todos los lóbulos cerebrales; cien operaciones aritméticas sencillas que impliquen la suma, la resta y la multiplicación resueltas en un tiempo que va de uno a dos minutos, contribuyen a una irrigación cerebral mayor, si se hace diariamente durante uno, dos, o tres meses se nota una mejoría en las operaciones psicológicas y cognoscitivas, es decir, la persona razonará con mayor agilidad y se concentrará mejor en tareas difíciles”.
“Otra práctica beneficiosa para ejercitar el cerebro es la lectura en voz alta de un texto con una extensión de una o más cuartillas; en ese caso se activan tres áreas del cerebro: los lóbulos occipitales, las áreas motoras y los lóbulos temporales, ya que al leer se produce un procesamiento visual, además, se articula y se activa el analizador auditivo” -afirmó la especialista-, quien esclareció que la lectura silente no logra igual propósito.
Agregó que si se memoriza lo leído, se interpreta y luego se escribe – no en el teclado de una computadora- especifica-, sino a mano, esa acción permite también una activación cerebral.
“También es aconsejable aprender otro idioma, así como, nuevas recetas de cocina, pasar cursos sobre temáticas que resulten interesantes y que propicien la investigación. Lo que se quiere es encontrar actividades que estimulen el cerebro”.

“Otra práctica beneficiosa para ejercitar el cerebro es la lectura en voz alta de un texto con una extensión de una o más cuartillas; en ese caso se activan tres áreas del cerebro: los lóbulos occipitales, las áreas motoras y los lóbulos temporales, ya que al leer se produce un procesamiento visual, además, se articula y se activa el analizador auditivo” (Foto: salud.facilisimo.com)
La Doctora Bringas señaló que existen otros ejercicios como usar categorías semánticas determinadas y recordar al menos 20, entre éstas nombres de animales, flores, países, artistas, ciudades, películas, letras de canciones, poemas y otras muchas, que constituyen informaciones que fueron almacenadas anteriormente en el cerebro.“Cada vez que usted trata de extraerlas y ponerlas por escrito en un papel, las actualiza ya que hace un esfuerzo”. Dijo que es útil visualizar aquello que resulte de interés para luego recordarlo.
Recomendaciones especiales de la Doctora Bringas para estos tiempos modernos en que es importante reducir el estrés, para alcanzar un mejor funcionamiento del cerebro fueron: “Las actividades que se realizan cotidianamente deben de hacerse en serie y no en paralelo. Cuando se es joven-explicó- sobre todo las mujeres más que los hombres, tienen la propiedad de simultanear diferentes tareas, así vemos que una muchacha es ama de casa y, además estudia y atiende a los hijos, al esposo, es decir, realiza al unísono varios quehaceres domésticos, sin embargo, cuando avanza la edad y pasa de los treinta, cuarenta, los cincuenta años y sesenta, la capacidad de simultanear se va perdiendo; lo recomendable es hacer una faena primero y otra después”.
También explicó que con el transcurrir de los años, la inteligencia se cristaliza y consolida, mientras más tiempo pasa mayor es la experiencia, las tareas salen mejor, sin embargo, la capacidad de realizar muchas a la vez se pierde, y es cuando las personas fracasan, sienten que se les olvidó algo y se recriminan: esto se debe a que se piden más de lo que pueden dar.
“Para evitar la frustración lo mejor es trazarse desde la mañana los objetivos fundamentales del día, o sea, organizar el tiempo, priorizar las tareas, y tratar de realizar primero lo inevitable, lo de mayor importancia, y ejecutarlo de manera calmada, con ello se economiza el tiempo y la energía que ya no es la misma; también se debe de prestar más atención a todo para evitar la distracción de lo que se ejecuta”.
Según la experta, algo esencial para el ser humano es realizar todo con alegría, disfrutándolo, ya que la vida es una sola y se debe hacer de ella una fiesta. -concluye con una amplia sonrisa-.
