
Si trata de cumplir estos requisitos y categorías, está consciente del autocuidado que merece su salud, y de esa manera, acompaña a los profesionales del sector que tienen responsabilidad social en una población saludable. Foto: estrategiasdeautocuidado.blogspot.com
Desde la cultura griega antigua, ya se generaron y desarrollaron acciones importantes en relación al autocuidado, llamado por ellos el “cultivo de si”, y que se basaba en el principio de que “hay que cuidarse y respetarse a sí mismo, constituyendo un sujeto responsable de sus propios actos”.
Hoy el autocuidado, según nos han enseñado los especialistas del Centro Provincial de Promoción de Salud en La Habana, se define como la práctica de actividades que los individuos realizan en favor de sí mismos, para mantener la vida, la salud y el bienestar.
Tal vezusted quiera cultivarlo pero además promoverlo entre los suyos, ayudarlos a que concienticen su autocuidado y lo implementen; entonces deberá conocer con ambos objetivos, su significado, pero también sus principios; todos debemos saber que el autocuidado es un proceso voluntario que nos permite convertirnos en responsables de nuestras propias acciones.
Esta debe ser una filosofía de sí a la vida, y una responsabilidad individual, contando, claro, con el apoyo del sector salud, pero debe ser también una práctica social que implica cierto grado de conocimiento, que da lugar a intercambios y relaciones entre los individuos.
Dichos principios son comunes, a todos los seres humanos e incluyen el mantenimiento del agua, los alimentos, la eliminación de los residuales sólidos y líquidos, la actividad física, el descanso, prevención de accidentes y el fomento del funcionamiento humano, así como la interacción solidaria y social.
También existen categorías universales del autocuidado que debemos saber por nosotros mismos, y por los demás, entre los más importantes: mantenimiento de un ingreso suficiente de aire, ingerir bastante agua de calidad (potable), y consumir suficientes alimentos nutritivos y saludables (frutas, vegetales, carne blanca, entre otras).
Es importante la adecuada higiene personal, familiar y ambiental, así como la correcta disposición de residuales sólidos, líquidos y excretas.
Mantener un comportamiento asertivo y autoeficaz en cuanto a sexualidad, alcoholismo, y tabaquismo, entre otros.
Evitar el sedentarismo, lograr el equilibrio entre actividades físicas y descanso, al menos realizar 30 minutos de actividad física cinco veces a la semana.
Comunicarse con los demás, porque la paz es saludable, pero se debe mantener un equilibrio entre la soledad y la comunicación con sus compañeros.
Extremar las medidas de prevención de accidentes, por lo que es necesario alejar las condiciones riesgosas o de peligros, tanto en el lugar donde se vive, o trabaja, así como no conducir vehículos en lugares poco señalizados y con dificultades de los viales.
Por último, si se descubre cualquier alteración en su cuerpo, lesiones (llagas, peladas u otra) en la boca, órganos genitales o en cualquier parte de su anatomía, acuda de inmediato al médico de su Consultorio.
Si trata de cumplir estos requisitos y categorías, y actúa a favor de tener condiciones en su medio para cumplirlos, está consciente del autocuidado que merece su salud, y de esa manera, acompaña a los profesionales del sector que tienen responsabilidad social en una población saludable; si es así, el primero que saldrá ganando es usted mismo, y seguro, el fruto será vivir más.
