La higiene es una de las principales formas de preservar la salud. Dentro de la higiene diaria no se debe olvidar el cuidado de la boca durante todas las etapas de la vida, ya que la falta de ésta podría acarrear múltiples enfermedades.
Hay que tener presente que mordisquearse los lados interiores de la boca no solo ayuda a que se arrugue la piel alrededor de la misma, sino que puede producir diferente enfermedades entre las que se encuentra el cáncer bucal.
Una buena higiene bucodental comienza por un correcto cepillado que conviene realizar justo después de cada comida, ingesta de bebidas, especialmente las azucaradas y carbonatadas, de golosinas o aperitivos, o de cualquier alimento.
Es necesario recordar que el alto consumo de azúcares y calorías no solo afecta la salud dental de los niños, sino que aumenta el riesgo de sobrepeso, obesidad, diabetes, síndrome metabólico, así como otras enfermedades.
Es aconsejable un buen cepillado después de la cena o de la última ingesta antes de dormir para mantener los dientes y encías sanos.
Masticar hojas de salvia ayuda a eliminar la halitosis a la vez que blanquea los dientes.
También debe evitarse mordisquearse los labios ya que este mal hábito puede dañar la piel tan delicada de los mismos produciéndole llagas y lesiones en cuyo caso debe acudir inmediatamente al especialista.


