El tiempo y usted

Es imposible aumentar la cantidad de tiempo recibido desde nuestro nacimiento ni tampoco puede ahorrarse para gastarlo más adelante; por lo tanto, la única variable al alcance de cada cual es la calidad de su utilización. (Foto: paracurarelalma.blogspot.com)

Es imposible aumentar la cantidad de tiempo recibido desde nuestro nacimiento ni tampoco puede ahorrarse para gastarlo más adelante; por lo tanto, la única variable al alcance de cada cual es la calidad de su utilización. (Foto: paracurarelalma.blogspot.com)

El tiempo de cada uno es de uso personal y no le pertenece a nadie más. Al dueño es a quien le corresponde mejorar su calidad con relación a cómo y en qué lo invierte.

Nadie puede controlar su propio tiempo y colocarlo al servicio de sus metas y logros mientras no sea capaz de dominarse a sí mismo de forma tan inteligente como para optimizar su empleo de la mejor y más productiva manera posible.

Autodisciplina enriquecedora

La autodisciplina significa tener el carácter, la voluntad, la concentración y el interés para realizar aquello necesario de hacerse para nuestra entera conveniencia antes de desperdiciar nuestros preciosos minutos en cosas fáciles o aparentemente agradables.

Porque el empleo de nuestro tiempo de manera productiva es el resultado de la acertada y feliz elección de cientos de pequeñas y grandes cosas durante cada minuto, cada hora y cada día de nuestro limitado tiempo, de las 24 horas diarias o de las 168 horas de cada semana.

Si todos disponemos en un día de 1440 minutos, es evidente que las personas altamente efectivas y triunfadoras han aprendido a ser capaces de gerenciarlos mucho mejor con relación a quienes han llevado una vida opaca y rutinaria.

Ganando Tiempo

Es imposible aumentar la cantidad de tiempo recibido desde nuestro nacimiento ni tampoco puede ahorrarse para gastarlo más adelante; por lo tanto, la única variable al alcance de cada cual es la calidad de su utilización.

El adecuado empleo del tiempo define la personalidad, los logros, las relaciones y el posicionamiento de cada individualidad.

Un adecuado aprovechamiento del tiempo permite disfrutar los resultados de un trabajo eficiente y productivo y, en su momento, de gratos y placenteros momentos de descanso o de retozo físico y mental.

Compromiso muy personal

Administrar el tiempo de manera eficiente es en realidad un compromiso muy individual con aquellas cosas verdaderamente importantes. La inteligencia de cada cual es quien define acertadamente la real importancia de cada asunto.

Para muchos es una meta llegar a ser muy productivo, sin embargo, invierten muy poco tiempo en buscar la manera de organizarse, concentrarse, superarse y aplicar los modos y maneras de ser más eficiente y creativo.

Enfrentar resueltamente en el momento oportuno los asuntos, aunque parezcan o sean muy difíciles, dará más tiempo libre para emplearlo en otros menesteres igualmente importantes. Posponerlos los puede volver más complicados y nos resta tiempo y tranquilidad.

Si estamos gastando nuestro tiempo, somos nosotros quienes debemos dominarlo y administrarlo juiciosamente, y nunca dejarnos dominar por él.

Una buena administración

Quien con sinceridad aspire a mejorar la gerencia de su propio tiempo, primero debe investigar cómo lo está empleando en la actualidad. Y esta pesquisa puede colocarlo ante una decepcionante realidad. Está desperdiciando su tiempo realizando cosas mucho menos importantes y productivas de lo que podría estar haciendo.

Es algo parecido a estar botando su dinero en el latón de la basura, porque el tiempo mal empleado es como dinero desembolsado de la manera más pésima.

Cada día, todos disfrutamos de la misma cantidad de tiempo gastando, invariablemente, sesenta segundos por minuto.

¿Y usted, cómo emplea el suyo?

Publicado en Cubahora.cu

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