
El ejercicio físico debe venir acompañado de una dieta balanceada, para que el cuerpo no carezca de las proteínas necesarias para su fortalecimiento.
Para mantener una vida saludable se debe guardar el equilibrio entre la alimentación del cuerpo, el alma y el espíritu, según consejo antiguo de impronta seguida en el presente por quienes desean alargar la vida con mejor calidad y optimismo.
De ahí la importancia de tener en cuenta lo que se come y mucho más cuando se entrena en un gimnasio, pues el organismo necesita entonces una ayuda extra para poder fortalecer los músculos sin disminuir las potencialidades de afrontar otras tantas actividades que se presentan en lo cotidiano.
Existen muchos consejos para ordenar el tiempo y priorizar el ejercicio físico, pero considero oportuno reiterar: ¡Nada de obsesión al comer!, pues una dieta adecuada es la que le permitirá progresar, si tiene los requisitos energéticos necesarios para sostener un plan de entrenamiento.
Por supuesto, que no es lo mismo la energía que necesita un atleta de maratón que la requerida por uno que recién comienza a salir del sedentarismo. Por tanto, la dieta tampoco es igual, ni en cantidad, ni en calidad y esto es responsabilidad de la persona que debe consultar a un especialista para no caer en errores que propicien consecuencias desagradables.
Después de entrenar, se deben reponer los niveles de glucógeno, así como aportar a los músculos el alimento que necesitan para recuperarse, pero NO podemos caer en errores derivados del hambre que provoca el ejercicio y la pérdida momentánea de las sustancias químicas de nuestro organismo.
Sepa usted que, generalmente, una vez que se agota la reserva, se echa mano a las grasas y entonces, continúa la acumulación de lo que debe retirarse. Este proceso lo que hace es que el organismo pida de nuevo alimento al terminar de realizar el ejercicio.
Por norma general, el alimento que requerirá será el que más glucosa nos proporcione, por lo que debemos tener cuidado, ya que siempre notaremos más apetencia por los productos con más azúcares refinados.
Al ser prudentes, el mejor consejo es ir despacio y no exagerar, para en definitiva lograr un buen entrenamiento y nutrición adecuada, como mejor fórmula para mantener el equilibrio del cuerpo.

