Errores frecuentes cometidos por los diabéticos

Atención a pacientes diabéticos en Cuba. Foto: Miozotis Fabelo/Radio Rebelde

Atención a pacientes diabéticos en Cuba. Foto: Miozotis Fabelo/Radio Rebelde

Cuando un diabético tiene un diagnóstico reciente, necesita aprender muchas cosas sobre su enfermedad, pues pudiera cometer involuntariamente algunos fallos.

Entre los más frecuentes está no realizarse suficientes glicemias con su glucómetro, pues la diabetes es diferente para cada persona. El tratamiento debe ser ajustado a las cifras de glicemias, individualizado y debe funcionar de la mejor manera posible.

Para crear un plan personalizado, es necesario determinar los niveles de azúcar en la sangre con relativa frecuencia, sobre todo, cuando se está aprendiendo cómo responde el cuerpo a los diferentes alimentos y a la actividad física.

De forma simultánea a las glicemias, se debe llevar un registro escrito de lo que se come y de la actividad física realizada, lo cual permite que se puedan identificar aciertos y errores, y darse cuenta de su o sus causas.

Luego de todo ello, debe consultar con el médico para hacerle cambios al plan de ser necesario

Cuando se enferma un diabético

Descuidarse ante una enfermedad viral o de otro tipo adquirida por el paciente diabético, puede traerle dificultades.

Cuando un diabético adquiere cualquier dolencia, ello puede alterar su apetitito y también los niveles de azúcar en la sangre. Ante este escenario, se deben hacer glicemias cada cuatro horas y mantener el registro con los resultados y manifestaciones clínicas.

También hay que acudir a un cuerpo de guardia si las cifras se encuentran por debajo de los tres milimoles por litro, previa ingestión de algún alimento ligero o  si mantienen valores superiores a 15, en dos o tres mediciones seguidas.

Las consultas médicas y especializadas

No realizar la asistencia a las consultas programadas por sentirse bien, puede ser un problema aunque se alimente de manera saludable, realice actividad física adecuada y tome sus medicamentos según las indicaciones.

Los diabéticos no deben olvidar que las consultas regulares, incluidas las de estomatología y podología, son una parte esencial del tratamiento.

Una de las razones es que podría no saber si se está produciendo una complicación crónica vinculada con la diabetes, pues quizás no tenga síntomas.

Hacerse periódicamente los chequeos y las pruebas programadas ayudará a detectar complicaciones en sus etapas tempranas cuando da más resultado el tratamiento.

Además, de ser necesario podrá hacer los ajustes y aclarar dudas con su médico, podólogo, estomatólogo o dietista, para poder estar lo más sano y sentirse lo mejor posible.

Los importantes ejercicios físicos

No realizar ejercicios físicos puede ser un problema para el diabético. Es importante comprender que este tipo de actividad ofrece muchos beneficios a los diabéticos como, por ejemplo, un mejor control de la presión arterial, de los niveles de glicemia y del peso.

Asimismo, puede ayudar a reducir el colesterol malo y elevar el bueno. Igualmente, disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares y de daño a los nervios. Por eso se debe mantener un programa de ejercicios bien diseñado todos los días de la semana sin olvidar ninguno.

Una manera sencilla de comenzarlos a hacer es caminar 15 minutos diariamente, aumentando poco a poco la cantidad de tiempo hasta llegar a los 30 minutos todos los días.

Es recomendable consultar con el médico qué tipos de actividad física son las más recomendables y si hay alguna que debe evitar la persona, de acuerdo a su condición de salud.

Tenerlo siempre presente

No debe olvidarse, mida los niveles de la glicemia antes y después de hacer actividad física y observe con satisfacción los resultados de su trabajo. Por supuesto, todo anotado en su cuaderno de control.

Pesarse de forma diaria no debe ser pasado por alto. Así el diabético se da cuenta si mantiene un peso adecuado o si está perdiendo las libras programadas.

Ante una disminución brusca e inexplicable del peso, se debe asistir al especialista.

La diabetes mellitus en Cuba               

Unas 700 mil personas, el 6,2 por ciento de los habitantes en Cuba, padecen de diabetes mellitus, lo cual es un reto para las instituciones de salud.

Según informa la prensa cubana, a las manos de los diabéticos cubanos llegan los glucómetros, las tiras y la insulina a precios sumamente económicos por ser subvencionados.

De igual modo, pueden adquirir el Policosanol, conocido como PPG, también de producción nacional, que no es una terapia específica para la diabetes, pero tiene implicaciones muy positivas.

Este producto natural disminuye las acumulaciones de colesterol en sangre y el riesgo de una evolución hacia una enfermedad vascular o arterial periférica, que genera la posibilidad de sufrir úlceras isquémicas.

Se ha desarrollado, además, un kit de microalbuminuria para llevarlo a la Atención Primaria de Salud y las personas con este padecimiento puedan medir el funcionamiento de sus riñones de una manera permanente.

Resulta vital el uso de estos instrumentos que el país pone a disposición de quienes lo requieren con independencia de su nivel económico.

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