¿Sabe usted cuánta sal puede consumir? Según recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud los adultos deben consumir menos de cinco gramos diarios; y no es que usted lo tenga en cuenta solo al colocar sal en las comidas, sino la que ingiere cuando come alimentos procesados como el pan.
Sobre este último probablemente pueda testimoniar si ha comprado especias como el ajo y la cebolla en polvo o las muy populares pastillitas de condimentos y el llamado sazón completo. Tampoco faltan las cafeterías o restaurantes a los que “se les va la mano” con la sal en sus ofertas. Es en estos y otros casos que se esconde: la sal oculta.
Moderar el consumo de este mineral puede evitar que las personas sufran accidentes cerebrovasculares y enfermedades cardiovasculares, así como insuficiencia renal, osteoporosis, obesidad y Alzheimer, que pueden producirse cuando se padece de elevados niveles de presión arterial a la que ha contribuido un consumo excesivo de sal.
Si es usted un gran consumidor de sal tal vez esté a tiempo de corregir su error; pero en cuanto a los niños se hace un llamado mucho más especial con énfasis en esta Semana Mundial por la Sensibilización sobre la Sal (tercera de marzo), declarada este año del 16 al 22 del presente mes.
La convocatoria es “que todos comprendan lo importante que es para los niños comenzar a alimentarse de manera saludable”, a ello se llama a la familia pero también a la industria alimentaria para que actúe más responsablemente al reducir la cantidad de sal que añaden a los alimentos infantiles, y a detener la publicidad de alimentos salados para los niños.
Quienes van a los parques infantiles y espectáculos públicos con menores ahora estarán recordando cuantas veces compraron los llamados pelly, las rositas de maíz tan rociadas de sal cruda, chicharrones de viento y otros muchos “inventitos” con sal oculta o bien visible, que mayormente se pasan de la norma a consumir. Tampoco deben pasar por alto que cada vez es más alta la frecuencia de niños hipertensos.
Educar a los pequeños, apoyar a los padres, poner al alcance de todos y todas, la información y las guías para una dieta sin abuso de sal, constituye un reto para la sociedad. Se necesita implementar programas de educación para reforzar este mensaje, así como materiales de campaña. He aquí algunas fuentes sugeridas en Cuba por INFOMED:


