
Las huellas del tabaquismo durante el embarazo. Foto: Internet
Aunque las causas de la esquizofrenia son variadas, fumar durante el embarazo pudiera incrementar las posibilidades de desarrollar esta enfermedad en un menor.
Por sí sola, la exposición del feto al tabaquismo materno posiblemente no provoque esquizofrenia. Para su aparición, es muy probable la interacción de factores genéticos con los ambientales, en este caso el humo del tabaco.
Dramáticas cifras
Datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) estiman la existencia de más de mil millones de fumadores. Debido a esta adicción fallecen anualmente casi seis millones de personas.
Cinco millones son los consumidores directos del tabaco y casi 600 mil son no fumadores, expuestos al humo ajeno. Entre un 12 y 25 por ciento de las embarazadas de los países occidentales fuman.
La causa del problema
La nicotina una vez absorbida por la futura madre, puede pasar con facilidad a la placenta y entrar en el torrente sanguíneo del feto. De esta manera aumenta el riesgo de una variedad de complicaciones capaces de afectar el cerebro del recién nacido.
El consumo de cigarrillos durante la gestación puede conllevar a una modificación química del ADN del feto, patrón similar al del genoma de los fumadores adultos y capaces de causar alteraciones en el sistema nervioso del bebé.
Una reciente investigación sobre fumadoras de Finlandia, realizada por la Universidad de Columbia y el Instituto de Psiquiatría del Estado de Nueva York y publicada en la revista American Journal of Psychiatry, mostró la asociación entre la exposición prenatal a la nicotina y la esquizofrenia.
Los investigadores cuantificaron los niveles maternos de cotinina, un producto secundario del tabaco considerado una medida estándar de la exposición a este.
Los resultados se obtuvieron a partir de la medición de los niveles de cotinina de las madres de hijos con esquizofrenia y de progenitoras de un grupo equivalente con hijos sin esquizofrenia.
De igual forma, sirvió para calcular la exposición de los participantes a la nicotina en el útero en casi mil adolescentes y adultos jóvenes finlandeses diagnosticados como esquizofrénicos.
Un consumo implacable de nicotina durante el embarazo se asoció con un aumento del 38 por ciento en el riesgo de esquizofrenia entre los hijos, en relación a las mujeres no fumadoras.
Eliminar un factor de riesgo de esquizofrenia
En la actualidad se acepta a la esquizofrenia y otros trastornos psiquiátricos asociados con una amplia variedad de factores de riesgo, tanto prenatales como postnatales, capaces de alterar el desarrollo del cerebro.
De acuerdo con investigaciones publicadas en Cuba sobre la esquizofrenia infantil, también se acepta este padecimiento como un trastorno multicausal.
En la etapa infantil, agrega la publicación, en ocasiones se hace difícil encuadrar el diagnóstico en los criterios establecidos por tratarse de niños o adolescentes en etapas evolutivas, donde aún no ha concluido su maduración completa.
Si los resultados se confirman, podrían suponer importantes implicaciones de salud pública en la reducción de la incidencia de la esquizofrenia al eliminar el tabaquismo en las gestantes.
En las consultas prenatales del sistema de salud en la mayor de las Antillas, se insiste en la importancia de no fumar durante el embarazo, incluso antes y aun después del parto.

