
El tabaquismo de la madre y los elevados niveles de las hormonas segregadas en ellas durante el estrés pudieran significar un simultáneo doble impacto sobre la criatura en formación intrauterina, en relación al riesgo de adicción al tabaquismo en años posteriores de la vida. (Foto: sedet.es)
Las hijas de madres estresadas y fumadoras durante el embarazo son más propensas y están en mayor riesgo de volverse adictas a la nicotina en algún momento posterior de sus vidas.
Esto ocurre porque en la etapa intrauterina estuvieron expuestas a las hormonas segregadas debido al estrés materno y al mismo tiempo a las sustancias tóxicas del tabaco, entre ellas la adictiva nicotina.
Estudio científico
Más de mil hombres y mujeres, descendientes de fumadoras estresadas durante sus respectivos embarazos, fueron seguidos nada menos que durante 40 años.
Los resultados mostraron como las hijas al ser comparadas con los hijos estuvieron en mayor riesgo de dependencia a la nicotina en la adultez, según los resultados de la investigación realizada en el Hospital Miriam en Providence, Rhode Island y publicados en la revista Biological Psychiatry.
Vulnerabilidad femenina
En la investigación se pone de manifiesto una mayor vulnerabilidad del sexo femenino a los efectos adversos a largo plazo del tabaquismo y el estrés durante los embarazos de sus propias madres.
Aunque aún no se conoce la causa exacta, ella pudiera explicarse por las acciones diferentes de ambos sexos en la regulación de la hormona del estrés y del humo ambiental dentro de la placenta.
Otra conjetura pudiera considerar a la nicotina y al cortisol, la hormona del estrés, como causantes de afectar los tiernos cerebros de manera distinta según el sexo.
Doble impacto
El tabaquismo de la madre y los elevados niveles de las hormonas segregadas en ellas durante el estrés pudieran significar un simultáneo doble impacto sobre la criatura en formación intrauterina, en relación al riesgo de adicción al tabaquismo en años posteriores de la vida.
Las gestantes fumadoras y estresadas probablemente vivan en condiciones sociales y/o económicas más adversas. Por eso en las consultas de la especialidad donde las embarazadas son valoradas periódicamente deben evaluarse estos factores a fin de propiciar las mejores soluciones.
