
Casi todas las personas atraviesan por cambios en sus estados de ánimo y es necesario entenderlo. Foto: confirmado.com.ve
El mal humor se identifica cuando la actitud de una persona es negativa o se irrita con facilidad sin tener razón justificable.
Presenta cambios de humor o tristezas y puede sentir como si estuviera perdiendo el control.
A cualquiera le pasa
Casi todas las personas atraviesan por cambios en sus estados de ánimo y es necesario entenderlo.
En determinados momentos de la vida puede haber manifestaciones de depresión y mal humor o sentirse triste, desinteresado, irritable, exaltado, aburrido, impaciente, enojado e incluso desesperado.
Para no descontrolarse
Con esconder lo sentimientos solo se consigue hacerlos aparecer más terribles y difíciles de resolver.
Cada persona necesita percibirse acompañada y de esta manera puede conversar con aquellos en quienes confía.
Los afectados pueden analizar sus problemas desde la perspectiva de un observador inteligente y distante o tomar aliento y contar hasta diez.
Hacer ejercicios físicos, un buen descanso y dormir lo suficiente son buenas formas de disipar los enojos.
Se puede participar en proyectos creativos de manualidad o intelectuales y en caso de necesidad no hay nada de malo en llorar en el momento y sitio adecuado.
En caso de persistir
Quien se sienta enojado la mayor parte del tiempo le llegó la hora de pedir ayuda especializada.
En esos momentos ya resulta necesaria la participación de un psicólogo o la de un psiquiatra. Entonces habrá muchas probabilidades de resolver sus indeseables estados de ánimo.
