Fumadores pasivos y accidentes cerebrovasculares

Diseño: Gilberto González García

Diseño: Gilberto González García

Los accidentes cerebrovasculares, tercera causa de muerte en Cuba y responsables de la discapacidad, a veces permanente, de muchísimas personas, son debido a una interrupción del flujo sanguíneo a determinada zona del cerebro o a una hemorragia de variada magnitud en dicho órgano.

Constituye la prevención el mejor enfoque para abordar tan lamentable enfermedad de muy elevada incidencia en todos los países del mundo incluido el nuestro.

En los accidentes cerebrovasculares se paraliza la mitad del cuerpo opuesto al lado el cerebro afectado. O sea, cuando el daño es en el hemisferio cerebral derecho, se paraliza el lado izquierdo y viceversa.

Sus consecuencias pueden ser leves o graves. Algunos pacientes se recuperan rápidamente en unos pocos días. Otros nunca lo hacen del todo o fallecen.

Ya es conocido

En comparación con las personas no fumadoras, los adictos al tabaco tienen el doble de posibilidades de padecer de un accidente cerebrovascular.

Además, tienen mayores probabilidades de sufrirlos casi 10 años más jóvenes cuando son comparados con quienes nunca han llevado tabaco a sus pulmones.

Más daños

Pero ahora se comprueba como también los fumadores pasivos, quienes involuntariamente inhalan humo de segunda mano, tienen mayor riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular.

Las probabilidades se elevaron en un 30 por ciento en relación a quienes no están expuestos pasivamente al humo de los otros.

Se demostró en una investigación realizada la Universidad Médica de Charleston, Carolina del Sur, y publicada en la revista American Journal of Preventive Medicine, sobre datos obtenidos en más de 22 mil personas.

Reforzar el control sobre el tabaquismo

Esta investigación aporta nuevas evidencias sobre la necesidad de establecer regulaciones más estrictas sobre los adictos al tabaco.

Si bien en nuestros medios de difusión se alerta constantemente sobre el peligro de fumar, aun se debe hacer más énfasis sobre los riesgos sufridos por los fumadores pasivos, quienes inocentemente están expuestos al humo exhalado por los fumadores o el emanado por la punta de los cigarrillos, tabacos o pipas encendidas.

Prevención precoz del tabaquismo

No solo se trata de disuadir al fumador de abandonar tan luctuosa adicción por el bien de su salud, de su propia vida y de la de sus seres más queridos.

En nuestro criterio, desde los primeros años escolares ya se debe conversar con los niños para prepararlos para el futuro y ellos no anhelar jamás adentrarse en el siniestro y atormentado mundo de los fumadores.

Y por supuesto, el buen ejemplo debe comenzar por la propia casa de estos menores.

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